Comentamos el libro «O património da Sereníssima Casa de Bragança em Olivença»

En esta ocasión, y con motivo de nuestra programación en torno al Día de Portugal 2020 nos detenemos en la figura y obra de Ventura Ledesma Abrantes.

Ventura Ledesma Abrantes

Ledesma Abrantes, nacido en Olivenza, en 1883, y fallecido en Estoril, en 1956, era nieto de emigrante portuguesa que se casó con un español. Ambos deciden residir en Olivenza, donde su hijo, padre de Ventura, aprende el oficio de barbero.

Nuestro biografiado emigra a Portugal, ejerciendo la profesión de librero en Lisboa. Su amor por los libros le llevó a representar a Portugal en exposiciones de libreros en Sevilla, Barcelona y Florencia.

Ledesma Abrantes tiene una extensa bibliografía relacionada con Olivenza entre la que destaca O Património da Sereníssima Casa de Bragança em Olivença, publicado en 1954. A lo largo de sus más de 500 páginas nos presenta parte de nuestra historia civil, militar y religiosa, arte, costumbres, folclore, leyendas, tradiciones, refranes y dichos, toponimia, oficios…

Panel de azulejos procedente de la casa de Ledesma Abrantes en Estoril conservado en el Museo de Olivenza

En resumen, un libro imprescindible para conocer nuestra historia, donde no pasa de largo el gran amor que este autor sentía por Olivenza, que le llevó, el 20 de octubre de 1933, a dirigirse al Pleno del Ayuntamiento con la finalidad de que le autorizasen a crear, en la localidad, “una escuela portuguesa de Primeras Letras, y otra de Artes y Oficios, ambas gratuitas”, que no llegaron a implantarse.

Fruto del tiempo que pasó rescatando expresiones y dichos del pueblo oliventino, nos hemos permitido recoger algunos de ellos en este breve relato:

“De nuestros mayores hemos recogido tradiciones, costumbres… y también algunas expressões e ditos do povo de Olivença, que aún resuenan en nuestros oídos, aunque isso fosse no tempo da Maria Castanha.

Hace muchos, muchos años, un sacerdote, acompañado del sacristán, se acercaron a una casa para dar la extrema unção a um casal. Nada más verlos, los familiares comenzaron a decir: Lá vêm o sino e o sacristão. Todos deitavam lume pela boca. Ante esta actitud tan negativa, el cura y su acompañante salieron com o rabo entre as pernas, tan rápido iban que deitavam os bofes pela boca. En su alocada marcha, el primero gritaba expresiones como Têm o diabo no corpo, O diabo anda solto; por su parte el sacristán hacía lo propio con dichos más vulgares: Aquelas marafonas estão sempre a creticar y são maís brutos c´um arado

Olivença a Marvão, otra de sus obras

En ese momento, num abrir e fechar d´olhos, e por graça do Espírito Santo, se levantó una fuerte tormenta y el sacerdote comenzó a rezar a Santa Bárbara; mientras, en la distancia, se oía Só te lembras de Santa Bárbara quando fazem trovões”.

Estas y otras muchas expresiones pueden leerse en el libro que os proponemos

Os invitamos, desde esta página, a que escribáis los dichos oliventinos que perduren en vuestra memoria.