Despedimos el mes dedicado a Portugal con la obra «Três dias em Olivença»

Ponemos punto final a nuestro mes de actividades relacionadas con Portugal y para ello nada mejor que hacerlo con la última adquisición bibliográfica del Museo, el libro de Hermano Neves, Três dias em Olivença, publicado en Lisboa por la Casa Ventura Abrantes

Hermano Neves

Hermano António de Silva Neves, (Colmeal 1884-Lisboa 1929) médico y periodista portugués, fue poseedor de una vasta cultura literaria y científica, revelándose como uno de los más notables profesionales de su tiempo. Fue brillante en todos los géneros (crítica, comentario, crónica…) y, sobre todo, en el gran reportaje.

Ejemplar del diario «A Capital», para el que escribió Hermano Neves

Republicano convencido y precursor del periodismo moderno, Neves viajó por Europa, Brasil y África, siendo conocido por sus reportajes como corresponsal durante la Primera Guerra Mundial y por sus crónicas Cómo triunfou a República y Guerra Civil.

En 1916, Ventura Ledesma Abrantes, «apaixonado livreiro oliventino”, solicita a Hermano Neves, «a publicação dos artigos que em Fevereiro e Março de dito ano apareceram na Capital , sob o título genérico de Três días em Olivença, em que se reúnem as brilhantes crónicas que escreveu para o jornal” .

En 1932 ve la luz este pequeño libro que comienza con una breve descripción que Neves, realizó desde Badajoz a Olivenza, presentando sus tierras, «suas muralhas vestustas (…) a vélha Tôrre de Menagem (…) as tôrres das Igrejas…”

El propietario de la oliventina fonda Dos Naciones, donde se hospedó nuestro visitante, le sirvió de guía del patrimonio material e inmaterial de nuestra localidad, mostrándose perplejo ante la iglesia de Santa María Magdalena, los hermosos paisajes que se distinguían desde lo alto de la Torre del Homenaje y las muchas costumbres de raigambre lusitana que pervivían entre sus habitantes.

Se completa con 24 láminas que dan a conocer el vasto patrimonio monumental oliventino.

Comentamos el libro «O património da Sereníssima Casa de Bragança em Olivença»

En esta ocasión, y con motivo de nuestra programación en torno al Día de Portugal 2020 nos detenemos en la figura y obra de Ventura Ledesma Abrantes.

Ventura Ledesma Abrantes

Ledesma Abrantes, nacido en Olivenza, en 1883, y fallecido en Estoril, en 1956, era nieto de emigrante portuguesa que se casó con un español. Ambos deciden residir en Olivenza, donde su hijo, padre de Ventura, aprende el oficio de barbero.

Nuestro biografiado emigra a Portugal, ejerciendo la profesión de librero en Lisboa. Su amor por los libros le llevó a representar a Portugal en exposiciones de libreros en Sevilla, Barcelona y Florencia.

Ledesma Abrantes tiene una extensa bibliografía relacionada con Olivenza entre la que destaca O Património da Sereníssima Casa de Bragança em Olivença, publicado en 1954. A lo largo de sus más de 500 páginas nos presenta parte de nuestra historia civil, militar y religiosa, arte, costumbres, folclore, leyendas, tradiciones, refranes y dichos, toponimia, oficios…

Panel de azulejos procedente de la casa de Ledesma Abrantes en Estoril conservado en el Museo de Olivenza

En resumen, un libro imprescindible para conocer nuestra historia, donde no pasa de largo el gran amor que este autor sentía por Olivenza, que le llevó, el 20 de octubre de 1933, a dirigirse al Pleno del Ayuntamiento con la finalidad de que le autorizasen a crear, en la localidad, “una escuela portuguesa de Primeras Letras, y otra de Artes y Oficios, ambas gratuitas”, que no llegaron a implantarse.

Fruto del tiempo que pasó rescatando expresiones y dichos del pueblo oliventino, nos hemos permitido recoger algunos de ellos en este breve relato:

“De nuestros mayores hemos recogido tradiciones, costumbres… y también algunas expressões e ditos do povo de Olivença, que aún resuenan en nuestros oídos, aunque isso fosse no tempo da Maria Castanha.

Hace muchos, muchos años, un sacerdote, acompañado del sacristán, se acercaron a una casa para dar la extrema unção a um casal. Nada más verlos, los familiares comenzaron a decir: Lá vêm o sino e o sacristão. Todos deitavam lume pela boca. Ante esta actitud tan negativa, el cura y su acompañante salieron com o rabo entre as pernas, tan rápido iban que deitavam os bofes pela boca. En su alocada marcha, el primero gritaba expresiones como Têm o diabo no corpo, O diabo anda solto; por su parte el sacristán hacía lo propio con dichos más vulgares: Aquelas marafonas estão sempre a creticar y são maís brutos c´um arado

Olivença a Marvão, otra de sus obras

En ese momento, num abrir e fechar d´olhos, e por graça do Espírito Santo, se levantó una fuerte tormenta y el sacerdote comenzó a rezar a Santa Bárbara; mientras, en la distancia, se oía Só te lembras de Santa Bárbara quando fazem trovões”.

Estas y otras muchas expresiones pueden leerse en el libro que os proponemos

Os invitamos, desde esta página, a que escribáis los dichos oliventinos que perduren en vuestra memoria.