Archivo septiembre 2015

IV EDICIÓN DE LAS JORNADAS CULTURALES JUAN LEYVA PALMA

Como en años anteriores, y organizada por la familia Leyva Palma con el apoyo del Consorcio Museo Etnográfico Extremeño González Santana y el Ayuntamiento de Olivenza, el sábado 3 de octubre se celebrará de forma paralela al Concurso de Pintura Rápida la IV Jornada Cultural Juan Leyva, como homenaje a este reputado artista recientemente fallecido en Olivenza. Se unirá a la Jornada la asociación local Cuenta Conmigo.

Programa de la IV Jornada

Programa de la IV Jornada

 Juan Leyva Palma (Nador, 1955-Olivenza, 2015) artista vinculado a los movimientos de vanguardia que en la década de los 70 irrumpían en el panorama artístico andaluz, estudió Bellas Artes en Sevilla, expuso de forma regular y participó en la feria de arte contemporáneo ARCO de la mano de la galería Rafael Ortiz. Fruto de su actividad su obra está representada en los fondos de distintos museos: Arte Contemporáneo, Arte Abstracto de Cuenca, Biblioteca Nacional, Museo de Bellas Artes de Badajoz. En 1985 se trasladó a Mérida ciudad en la que fue profesor de dibujo y Director de la Escuela de hasta 2004, año en que sufrió un infarto que le dejó con una incapacidad. En 2006 ser trasladó a la Residencia Caser de Olivenza, en la que continuó pintando hasta el momento de su fallecimiento.

Programa de Actos

El programa previsto para este año , desarrollado en dos sedes, el Albergue Municipal y la Capilla del Convento de San Juan de Dios, comprende un variado abanico de actividades que comenzarán de 11,00a 13:00 h. en la Plaza de Santa María con un taller Universo Juan Leyva-Homenaje plástico. Se trata de un montaje colectivo y una grabación audiovisual a cargo de Jesús G. Reyes. Simultáneamente y a la misma hora, se celebrará un taller de pintura al aire libre para niños de 7 a 15 años a cargo de Antonio Bustos, de la Asociación Cuenta Conmigo en el Museo Etnográfico

También a partir de las 11,00 h.  podrá contemplarse una exposición con una selección de la última obra del artista en el Pasillo de la Planta Alta del Museo, visitable hasta el 11 de octubre.

Ya por la tarde, a las 19:00 h. en el Convento de San Juan de Dios tendrá lugar la clausura y acto de entrega de los premios del IV Concurso de Pintura al Aire Libre Juan Leyva Palma, presentado por Ana María González, para continuar a las 20:00 h. con un concierto de piano a cargo de Badí Leyva, hijo del artista.

A partir de las 21:00 h. en la Plaza de Santa María se hará un recorrido por el Universo Juan Leyva para terminar a las 23:00 h. en el Albergue  Municipal con actividades musicales y audiovisuales en torno al pintor.

EL ESCRITOR PORTUGUÉS NUNO FRANCO PIRES PRESENTA EN EL MUSEO SU LIBRO SEARAS AO VENTO

El viernes 25 de septiembre a las 19:00 h. tendrá lugar en el Museo Etnográfico Extremeño González Santana de Olivenza la presentación del libro Searas ao vento, del escritor Nuno Franco Pires, y publicado por la editorial Chiado Editores como parte  de un periplo que ha incluido varias localidades portuguesas como Elvas, Campomaior, Monforte y la 85ª Feria del Libro de Lisboa

Franco Pires (Elvas 1975) es un alentejano orgulloso de sus raíces. Le gusta escribir (siempre le gustó). Comenzó con pequeñas historias cuyos protagonistas eran sus amigos de infancia para después colaborar en el blog Dualidades del que fue coautor y donde abordaba temas de actualidad.

Le seducen las relaciones humanas y la interacción sobre las personas, ya que es sobre ellas sobre las que escribe

 

Portada del libro Searas ao Vento

Portada del libro Searas ao Vento

Searas ao vento, su primera novela es un libro intemporal. El escritor logra transportarnos al Alentejo profundo del siglo XX en Portugal, en el que las vidas no eran más que mieses lanzadas al viento a merced de su propio destino.

La acción tiene lugar en el Portugal en el que se añadía agua a las judías para alimentar todas las bocas; el Portugal donde la tasa de mortalidad infantil era elevadísima; el Portugal de los huérfanos; el Portugal donde una gran mayoría no sabía leer ni escribir; el Portugal donde se trabajaba en el campo de sol a sol; el Portugal de los que partían a las colonias africanas; el Portugal que acariciaba sueños que quedaban sin cumplir.

A través de la protagonista, Olga, una septuagenaria que llena sus días con sus tareas domésticas y las memorias de historias de familia, esta obra de ficción nos presenta un Alentejo rural a lo largo de cinco generaciones.

Según el escritor Pedro Chagas Freitas hay obras que consiguen, por la facilidad con que remueven las entrañas de quien las lee, dejar marcas profundas. Searas ao Vento es una de ellas.

El Museo acoge una reunión del Club de Producto Parque Temático Natural de Alqueva

El martes 15 de septiembre, técnicos de DINAMIZA ASESORES se reunieron, en el Museo Etnográfico de Olivenza con representantes de las 37 empresas integradas en el Parque Temático Natural de Alqueva (PTNA), de los cinco ayuntamientos que lo constituyen y un técnico de la Dirección General de Turismo para presentar la situación actual del PTNA, las oportunidades de mejora, así como la creación de un calendario de eventos y actividades.

Esculturas de Pedro Monago García hasta el próximo 18 de octubre

El pasado viernes 18 de septiembre, a las 20,00 h. tuvo lugar la inauguración, en la Sala de Usos Múltiples del Museo Etnográfico Extremeño González Santana de Olivenza, de la exposición Y el árbol se hizo arte, del escultor Pedro Monago García.

Pedro Monago explicando una de sus obras durante el acto inaugural

Pedro Monago explicando una de sus obras durante el acto inaugural

Bailaora

Bailaora

Nacido en Villanueva de la Serena (Badajoz),en 1939, desde corta edad muestra su afición por el dibujo y el modelado en barro. A la vez que trabaja de ebanista, estudia dibujo lineal en la Escuela de Artes y Oficios de su localidad. Mientras realiza el servicio militar en Las Palmas de Gran Canarias, asiste a la Facultad de Bellas Artes. Posteriormente, en Madrid, cursa estudios de decoración, trabajando como dibujante decorador en varias empresas, hasta que en 1976 inicia una nueva etapa como industrial en la fabricación de muebles.

En la actualidad, disfruta esculpiendo y pintando, sus grandes pasiones. Y es que para Pedro, la madera, con sus texturas, vetas y nudos son una tentación al tacto. Nogal autóctono o americano, caoba de Brasil, cerezo español, pino…, son los que más emplea.

Con esta exposición, Pedro Monago nos presenta diferentes tallas en bulto redondo, cada una con sus historias, caso de la Menina de Velázquez, Venus del Espejo, Geisha con pañuelo…, y así hasta un total de 18, que el artista abre a la libre interpretación del espectador. Cada talla, fruto de la exigencia del autor, busca el movimiento, la tensión, el esfuerzo, el reposo… Y es que  Pedro, escultor y pintor laborioso durante todo el proceso de creación, nos presenta una exposición llena de expresión.

Y el árbol se hizo arte podrá visitarse hasta el 18 de octubre en el horario de apertura del Museo

 

José María Ballester presenta una selección de sus fotografías en la muestra “SENTIR LA LUZ”

El pasado viernes 11 de septiembre tuvo lugar en la Sala de Actividades Alternativas del Museo Etnográfico Extremeño González Santana de Olivenza  la inauguración de la exposición Sentir la luz, de José María Ballester.

Pacense de nacimiento y fotógrafo autodidácta, encuentra su vocación en los años ochenta, vinculándose al mundo de la fotografía en la Agrupación Fotográfica Extremeña, de la que es directivo durante más de 20 años.

Museo Etnográfico. "González Santana". Extremadura. Olivenza. Exposiciones. Sentir la Luz. José María Ballester

Un momento durante la inauguración de SENTIR LA LUZ de José María Ballester

Su extensa obra ha marcado pautas vitales en su trayectoria, de ahí sus numerosas exposiciones colectivas e individuales, en territorio español y en el país vecino, que hacen de este autor un personaje singular y único en el ámbito fotográfico de la región.

En SENTIR LA LUZ  Ballester reflexiona sobre la superficie del cuerpo, para expresar en términos plásticos y a través de los gestos, todo lo que contiene el cuerpo humano: forma, volumen, superficie, gesto y acción. Se trata de medio centenar de obras únicas, en blanco y negro, realizadas en papel baritado, reveladas con cloruro bromuro con duración museística.

Entendido como un fenómeno artístico, el desnudo ha fascinado a lo largo de toda la Historia del Arte, por la necesidad de reflejar lo más cercano y próximo a nosotros mismos, un cosmos complejo y diferenciado. Desde la sensibilidad a la recreación, el cuerpo ha formado parte del “mapa de las emociones” físicas y psíquicas. Por ello romper la barrera del objeto reflejado a través de la imagen fotográfica, ha sido muy fácil, pero expresar su naturaleza a través de la belleza de una superficie en movimiento, entra dentro del dominio, no solo de la técnica, sino de la poesía, del volumen y de la forma.

Ballester nos muestra, en esta exposición, una imagen moderna, sutil y dinámica, próxima a la generación de grandes fotógrafos como Edward Weston, el gran Helmut Newton o Patrizia Savarese y, sobre todo de Howard Schatz, a quien le une el estudio de posturas, juegos de volúmenes y su preferencia por la figura del hombre de la calle, del cuerpo anónimo.

            Sentir la luz podrá visitarse hasta el 18 de octubre en el horario de apertura del Museo.

Una Aspiradora Tornado años 50, Pieza del Mes septiembre 2015

Durante siglos, la gente ha empleado escobas y cepillos para limpiar la suciedad del suelo, y también plumeros para desempolvar muebles, libros y demás objetos de las casas. Los sistemas de limpieza que se empleaban llevaban mucho tiempo y requerían un esfuerzo físico considerable, siendo, además, muy poco eficaces, ya que el polvo se quedaba en el plumero o se sacudía al aire.

Con las alfombras el problema era aún mayor ya que era casi imposible quitar la suciedad barriéndolas.

Fue en el s. XIX cuando se empieza a plantear seriamente el diseño de un aparato que no moviese la suciedad de un lugar a otro, sino que la aspirase. Una de las razones fue la creciente preocupación por los gérmenes que producían infecciones y se sospechaba que se acumulaban en el polvo.

El primero en patentar un artilugio que podríamos catalogar de aspiradora fue el estadounidense Daniel Hess, en 1860.

Después de Hess hubo otros intentos de mejorar su “barredor de alfombras”, pero tampoco tuvieron éxito.

El primer aspirador realmente útil de la historia fue el Puffing Billy, de Cecil Booth. En sus viajes en tren había observado un dispositivo utilizado para limpiar asientos, que soplaba una bocanada de aire para mover el polvo. Booth pensó que sería más útil aspirar aire que soplar y, para probarlo, cogió un pañuelo y se lo puso en la boca, aspirando después sobre una silla. Efectivamente, la suciedad quedaba en el pañuelo, sólo faltaba construir un motor que moviera un ventilador con la potencia suficiente para aspirar.

El Puffing Billy, de Booth, funcionaba bien, aunque era muy pesado e iba montado sobre una carreta tirada por un caballo. Del aspirador salía un tubo de unos 30 m. de largo que se llevaba al interior de las casas para limpiarlas. Esta máquina no se compraba, sino que se contrataba su servicio, que podría costar unos 4 dólares, una pequeña fortuna para la época.

Pero su salto a la fama se produjo por terminar, aparentemente, con una epidemia en la Marina Británica, aspirando carretas y dependencias militares, convirtiéndolo en un icono de la higiene moderna.

Poco a poco las aspiradoras evolucionaron pasando de ser aparatos grandes a unos más útiles y de menor tamaño y precio.

Fue James Murray Spangler, en 1907, dedicado a la limpieza de una tienda en EEUU y alérgico al polvo, quien, conociendo el triunfo de Booth con su gran aspiradora, se preguntó si podría hacer algo parecido  a menor escala. Construyó un prototipo con madera procedente de cajas de embalar, el motor de un ventilador, un palo de escoba y una funda de almohada para recoger el polvo, y funcionó. Spangler patentó su aspiradora en 1908 convirtiéndose en la primera aspiradora eléctrica, portátil y eficiente de la historia.

El Museo quiere recordar la historia de este aparato doméstico aprovechando la donación de uno de ellos. Se trata de una aspiradora de los años 50, marca Tornado. Consta de un motor a cuya parte inferior se acoplan diferentes accesorios, según lo que se desee aspirar o la función que quiera realizar, ya que lo mismo  aspiraba que expulsaba aire. Se podía manejar con mango largo o corto. Toda la suciedad se recogía en una bolsa de tela de color granate. Según la publicidad de la época, con ella se realizaban “todos los trabajos del hogar con un solo aparato fácilmente transportable”, “con un mínimo espacio TORNADO siempre dispuesto”, “silenciosa, ligera, ultra-manejable”.

Fue donada por la pacense Ascensión Fernández González en el año 2014.