Se cumplen 96 años de la caída del Meteorito de Olivenza

Fragmento del meteorito de Olivenza en la colección Soto Pérez-Cortés

El jueves 19 de junio de 1924, Día del Corpus, a las 9 de la mañana, los tres hermanos Pacheco Cordero se encontraban recogiendo chícharos en la finca conocida como El Lemus, situada a unos dos kilómetros al Oeste de Olivenza cuando, de repente, escucharon tres fuertes detonaciones que les hicieron levantar la mirada hacia el cielo.

En ese momento vieron cómo se dirigía hacía a ellos a gran velocidad una gran masa ardiendo envuelta en humo blanco, pero cuando se encontró a poca distancia, realizó un extraño giro que desvió su trayectoria cayendo a unos cinco metros de donde se encontraban, gracias a lo cual, salvaron sus vidas.

El impacto del meteorito generó diversos fragmentos dispersos no solamente alrededor del cráter sino también por otras fincas colindantes.

Dª Mª Victoria Engo Morgado volvió a visitar el Museo el 16 de junio de 2020

Hoy, 19 de junio de 2020, se cumplen 96 años de este acontecimiento. Para conmemorarlo, mostramos por primera vez este documento, una carta mecanografiada, donada por Dª Mª Victoria Engo Morgado en 1992 y fechada el 3 de julio de 1924.

En ella, D. Luis Cubillo, Director General del Instituto Geográfico del entonces Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, agradece a D. José Engo y Núñez, Capitán Encargado de la Primera Zona Pecuaria de la Sección de Olivenza, el envío de «… un paquete conteniendo dos trozos del aerolito caido [sic] en Olivenza el 19 del mismo mes».
Uno de esos fragmentos se conserva en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.

Agradecemos una vez más a Dª Mª Victoria, quien ha vuelto a visitarnos recientemente a sus 95 años, su generosidad.

El Meteorito de Olivenza. La exposición de la colección Soto Pérez-Cortés en la Torre del Rey

El 5 de octubre de 2011 se inauguró en la Torre del Homenaje de Olivenza una sala dedicada al meteorito de Olivenza, destacando como pieza central un pequeño fragmento de este aerolito, que cayó el 19 de junio de 1924 en diferentes fincas de la localidad.

Su adquisición fue posible gracias a las gestiones realizadas por José Vicente Casado. Otras partes se encuentran en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, en el Natural History Museum de Londres y en el Smithsonnian National Museum of Natural History, de Washington.

En torno a este fragmento se llevó a cabo la exposición de Olivenza, que incluía una réplica en su tamaño original antes del impacto, diferentes tipos de meteoritos, tectitas, fragmentos del límite KT, libros de esa época que hacen referencia a su caída, como el de Lucas Fernández Navarro (1925), o el de Matos Sequeira y Rocha Junior (1924).

Los sabios consejos de José Vicente Casado, de Francisco García-Talavera Casañas, Jesús Martínez Frías, José Navarro, recientemente fallecido y a cuyos familiares trasladamos nuestras condolencias, y de Cristina Pérez-Cortés Álvarez-Cienfuegos permitieron dar forma a una muestra eminentemente didáctica y al libro-guía EL METEORITO DE OLIVENZA. La exposición de la colección Soto Pérez-Cortés en la Torre del Rey, como complemento. Junto a él se editaron el cuento Rita y Lúa nos descubren Olivenza, con versión en portugués, y una monografía que también comentaremos.

Esta publicación se encuentra a disposición de cualquier persona que quiera consultarla en la Biblioteca de nuestro Museo.

El Museo conmemora el 90º aniversario de la caída del Meteorito de Olivenza

José Antonio Carnerero ofrecerá dos visitas guiadas a la Sala de Meteoritos del Museo

Para conmemorar el 90º aniversario de la caída del Meteorito de Olivenza, el Museo ofrece este jueves 19 de junio visitas guiadas a la Sala de Meteoritos de 11:00 a 13:00 h. y de 19:00 a 20:00 h. conducidas por José Antonio Carnerero de la Paz.

Os sugerimos este interesante enlace a Hoy Digital en el que se describe con detalle este acontecimiento, ocurrido el 19 de junio de 1924

http://www.hoy.es/extremadura/201406/14/meteorito-olivenza-cumple-anos-20140614212648.html

PIEZA DEL MES FEBRERO 2004: FRAGMENTO DE METEORITO CAÍDO EN OLIVENZA EL 19 DE JUNIO DE 1924

En España han caído multitud de meteoritos, pero sólo unos pocos han sido recogidos en los documentos de la época y pocos los conservados. Uno de ellos cayó en Olivenza, el 19 de junio de 1924. Fernández Navarro nos comenta que “a las nueve de la mañana se distinguió una nube blanca muy alargada, como la cola de un cometa, orientada NNE a SSO (…) Al caer, la piedra explotó, quedó clavada en tierra, abierta por tres fracturas. Levantó una gran polvareda y afirman que daba olor a azufre”.

Además de en la finca El Lemus, otros fragmentos se recogieron en otros lugares próximos como La Sancha, donde se descubrieron dos, uno de unos 30 kilogramos, en La Moreriña, Doña María, tres, y en Juan Castaña, varios.

La mayor porción del meteorito entró a formar parte de la colección del Museo Nacional de Ciencias Naturales, pero algunos de las piezas conservadas desaparecieron misteriosamente, apareciendo posteriormente en instituciones de EE. UU.

El mayor fragmento forma parte de las colecciones del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. También fueron remitidos  ejemplares al Instituto Geográfico, Facultad de Ciencias de Madrid, Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Badajoz, Instituto Geológico de España, Museo Arqueológico de Badajoz,  Portugal (Lisboa, Coimbra), París y Londres (British  Museum).       

El examen directo del meteorito de Olivenza permite afirmar que se trata de una condrita, con superficie de fractura irregular, color gris-ceniza, con motas oscuras redondeadas, condros. En cuanto a los granos metálicos, de tamaño mayor que los mencionados condros, están rodeados de una aureola amarillenta de hidróxido de hierro. En su corteza de fusión, totalmente negra,  fruto de la elevada temperatura, se reconocen las hendiduras provocadas durante la caída y las líneas de vuelo. El material interno preponderante es el hierro, pero además contiene magnesio, aluminio, silicio, potasio, calcio, titanio, cromo, manganeso, cobalto y estroncio.