La Estela de Monteblanco, incluida en un estudio de la Fundación Sueca de Investigación

El lunes 1 de abril de 2019 un equipo encabezado por la investigadora española Marta Diaz Guardamino, de la Universidad de Durham (Reino Unido), se desplazó hasta Olivenza para documentar la estela guerrera de Monteblanco, realizando un escáner 3D con destino a un estudio financiado por la Fundación Sueca de Investigación.

Un momento del proceso de escaneado en 3D

La estela de Monteblanco es una losa del finales del Bronce Final hispano (ss. VIII-IX a. C.) custodiada en la Sala de Arqueología del Museo Etnográfico Extremeño González Santana y en la que aparecen esquematizadas, entre otras, las figuras de un guerrero y elementos rituales como un espejo, un carro, un escudo o una lanza.

La investigadora española Marta Díaz Guardamino

Esta investigación, en la que también colabora el profesor Johan Ling, de la Universidad de Gotemburgo (Suecia), pretende llevar a cabo un análisis comparativo entre las estelas guerreras del Suroeste de Europa y el arte rupestre de la Edad del Bronce Final del Sur de Escandinavia. El objetivo es crear documentación digital de alta resolución de una gran parte de las estelas para reevaluarlas desde un marco de análisis renovado, que valore, además de su iconografía, las técnicas de grabado y su secuencia de ejecución.

La difusión de los resultados utilizaría el modelo 3D para colgarlo en la red a través de un repositorio web, utilizando una base de datos existente en Suecia (Swedish Rock Art Research Archives SHFA), el archivo de arte rupestre más extenso y completo que existe en Europa, además de enlaces a modelos subidos en su cuenta institucional de Sketchfab, una fuente de información de primera línea para investigadores.

En el transcurso de este estudio, que abarcará un período de cinco años, también se analizarán otras estelas guerreras extremeñas propiedad del Museo Arqueológico de Badajoz y del Museo de Cáceres.

Alojamos un ciclo de actividades sobre la Memoria Histórica

          La asociación Limbo Cultura organiza durante el mes de abril de 2019 un ciclo de actividades sobre la Memoria Histórica con un variado programa de eventos que, casi en su totalidad, tendrán lugar en el Museo Etnográfico Extremeño González Santana.

         Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Olivenza, Limbo Mujeres, Fundación Triángulo Extremadura, la Asociación de Amigos y Amigas del Museo y la Asociación Nuestra Memoria, de Sevilla, dará comienzo el viernes 5 de abril a las 19,00 h. con la presentación del libro La Cuerda, de la activista andaluza Paqui Maqueda Fernández, a la que seguirá el sábado 6 de abril a las 18:00 h. la inauguración de la exposición El ADN de la Memoria y la proyección de El Silencio de Otros (2018), de Almudena Carracedo y Robert Bahar. Tras la proyección se celebrará un debate moderado también por Paqui Maqueda.

         El martes 9 de abril a las 19:00 h. el profesor Francisco Molina Artaloytia impartirá la conferencia El amor oscuro: discursos, expertos y subjetividades en el franquismo, a la que seguirá la proyección del documental sobre Lorca Pero que todos sepan que no he muerto (2017), de Andrea Weiss.

         Ya el viernes 12 de abril a las 19:00 h., será proyectada la película de Gonzalo Tapia Neckan(2016), a la que seguirá la charla-coloquio La represión franquista de la masonería, por el maestro masón José Alberto Hidalgo Piñero.

         El programa de actos finalizará el sábado 13 de abril a las 19:00 h., ya en Limbo Lounge (Bravo Murillo, s/n), con un debate centrado en la figura de la extremeña Matilde Landa.

Enrique Jiménez Carrero vuelve al Museo con la exposición »Toreros y Caballos»

Hasta el 28 de abril de 2019, se podrá visitar, en la Sala de Usos Múltiples del Museo Etnográfico Extremeño González Santana, de Olivenza,  la exposición Toreros y Caballos, del artista extremeño Enrique Jiménez Carrero

Enrique Jiménez Carrero

Natural de Granadilla (Cáceres), nace un 18 de marzo de 1953, dos años antes del decreto de expropiación del término y su casco urbano en 1955. Sus últimos moradores lo abandonan en 1964.

La familia de Enrique emigra a Plasencia. En 1973, mientras realiza el servicio militar, se presenta a ingreso y preparatorio en la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, estudios que termina en su homónima de San Fernando, en Madrid.

Además de pintar, ha realizado la escenografía de diversas obras de teatro, ilustrado libros y diseñado numerosos sellos para el Correo Español y emisiones conjuntas con otros países.

Su obra se encuentra marcada por dos períodos, el primero, de estilo hiperrealista, con constantes alegorías a su infancia, a la melancolía, al recuerdo de su tierra forzosamente abandonada; el segundo, a partir de 1999, deriva a un realismo más vivo, con juegos de profundidad, pintando el cuadro dentro del cuadro, con un aumento del contraste cromático y luminosidad.

Desde 1974 su obra se ha exhibido en más de 70 exposiciones individuales en museos, galerías y otros espacios culturales.

En el Museo Etnográfico Extremeño González Santana, se expone Toreros y Caballos, con éstos, el autor expresa la fuerza de la libertad, pues no se les ve sometidos a la cincha, a las riendas, a la doma. Sus cuadros representan una forma de pensar, de ser. Todas sus obras son una fiesta para los ojos y un estímulo para el espectador. Se trata de una pintura llena de símbolos, de argumentos que nos invita a mirar el lienzo y a dejarnos llevar por la espontaneidad.

Hoy, parte de sus obras se encuentran en pinacotecas como el Museo Fuji de Tokio y los de Bellas Artes de Badajoz, Albacete, Santander, Museo Postal y Telegráfico de Madrid, así como en colecciones públicas y privadas en España, Francia, Alemania, EE.UU, México, Colombia, Inglaterra, Italia o Qatar.

El artista extremeño Moisés Bedate trae a Olivenza una selección de su obra plástica

El  viernes 22 de febrero de 2019, el pintor  Moisés Bedate Tirado inauguró en la sala de Actividades Alternativas del Museo Etnográfico Extremeño González Santana de Olivenza la exposición titulada Capítulos. 

Moisés Bedate Tirado

Moisés Bedate Tirado nace en Mérida en 1974. Desde que vio la luz, ha convivido con lienzos y pinceles, siempre de la mano de su padre, el pintor Miguel Ángel Bedate García de Leaniz, su gran mentor.

La pasión que continuamente ha sentido por la pintura le llevó a licenciarse en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca. En la actualidad compagina la pintura con su trabajo de Técnico Gráfico en el Consorcio Ciudad Monumental de Mérida.

Desde el 22 de febrero al 21 de abril, Moisés expone, en la sala de Actividades Alternativas del Museo Etnográfico González Santana, Capítulos, una colección de dibujos y pinturas diversas tanto en técnica como en temática. Dichas obras conforman, más que un libro, las partes de un diario en la vida del autor, ejemplos del continuo aprendizaje que es la pintura. Capítulos  son huellas de etapas, de lo aprendido, de lo errado y de lo corregido. Es, por tanto, la colección particular del artista, sus tesoros que le recuerdan el trabajo realizado y el largo camino que queda por recorrer. Como él mismo dice “con esta exposición estoy encantado de mostraros el trocito de mí que tienen todos mis dibujos y pinturas.

Más información sobre el artista en:

Blogspot

Facebook

Instagram

»El poder de la creencia como mecanismo de autosanación»,conferencia de Cástor Saldaña en el Museo

El  21 de febrero de 2019, el investigador oliventino afincado en Perú, Cástor Saldaña Sousa, impartió en la Sala Baja de la Torre del Homenaje del Museo Etnográfico Extremeño González Santana de Olivenza, la conferencia titulada El poder de la creencia como mecanismo de autosanación. 

Cástor Saldaña

El Dr. Cástor Saldaña Sousa es docente e investigador en la Universidad peruana de Ayacucho Federico Froebel, donde imparte las asignaturas de Psicología Evolutiva y Psicología Dinámica, además de estar adscrito a la línea de investigación Desarrollo Humano indagando, por un lado, “la etapa prenatal en madres gestantes del barrio de Vista Alegre del distrito de Carmen Alto, Ayacucho-Perú” y, por otro, asesorando la tesis titulada “La infancia Matshiguenga en la comunidad nativa de Mazokiato, Cuzco-Perú”.

La enfermedad en el hombre, tanto física como psicológica, genera todo tipo de emociones, sentimientos y actitudes frente a ella, hacia uno mismo y a la vida, movilizando al ser humano en busca de su curación en una “carrera del enfermo”.

Sobre este planteamiento, el Dr. Cástor Saldaña Sousa presentará los resultados de una investigación en el campo de la antropología médica, utilizando como base  una muestra etnográfica de pacientes que acuden a un sistema médico tradicional andino. Se exponen dos casos y la experiencia emocional de 51 pacientes interpretando y analizando la relación entre mente y cuerpo, creencia y biología.

 

Exposición fotográfica »Etnias Asháninka y Matshiguenga de Perú. Recopilación de una etnografía visual».

El 8 de febrero de 2019, el investigador oliventino afincado en Perú, Cástor Saldaña Sousa, inauguró en la Sala Baja de la Torre del Homenaje del Museo Etnográfico Extremeño González Santana de Olivenza, la exposición titulada Etnia Asháninka y Matshiguenga de Perú. Recopilación de una etnografía visual.

Cástor Saldaña

El Dr. Cástor Saldaña Sousa es docente e investigador en la Universidad peruana de Ayacucho Federico Froebel, donde imparte las asignaturas de Psicología Evolutiva y Psicología Dinámica, además de estar adscrito a la línea de investigación Desarrollo Humano indagando, por un lado, “la etapa prenatal en madres gestantes del barrio de Vista Alegre del distrito de Carmen Alto, Ayacucho-Perú” y, por otro, asesorando la tesis titulada “La infancia Matshiguenga en la comunidad nativa de Mazokiato, Cuzco-Perú”.

En la exposición se exhiben 26 fotografías sobre las que, desde un marco amplio de la antropología y la psicología evolutiva y dinámica, el Dr. Cástor Saldaña Sousa hará un recorrido adentrándonos en las formas de vida cotidiana de las comunidades nativas Matshiguengas y Ashaninkas de la selva peruana.

La muestra permanecerá abierta hasta el 10 de marzo.

Una caja de rapé con simbología masónica, Pieza del Mes de febrero 2019

La palabra rapé procede del término francés râpé, que significa rallado, y es un preparado de tabaco tostado puro, molido hasta convertirlo en polvo muy fino, que se esnifa. Fue muy popular entre los pueblos originarios de América Latina y es de Brasil de donde se tienen los primeros registros de su consumo.

Llega a España a mediados del s. XV, cuando Felipe II ordenó al médico y botánico Francisco Hernández de Boncalo que trajera semillas de tabaco de América para plantarlas en Toledo.

Además de su consumo recreativo, en Europa, en sus primeros momentos, tuvo aplicaciones medicinales. Fue el embajador francés en Lisboa, Jean Nicot quien envió rapé a Catalina de Médici para tratar las migrañas padecidas por su hijo.

En los siglos XVIII y XIX era una moda muy extendida entre la aristocracia europea esnifar rapé. Los hombres que presumían de ser elegantes llevaban en su bolsillo un bonito recipiente, en forma de caja, como la que exponemos este mes, donde almacenaban este polvo, que se intercambiaban como signo de cortesía. Era de mala educación inhalar ante las señoras, por tanto, los hombres cuando sentían esa necesidad se retiraban a otra estancia con la intención de “echarse unos polvos a la nariz”.

Con el tiempo, la excusa para ausentarse de la reunión comenzó a utilizarse también para poder tener fugaces y apasionados encuentros con la amante de turno, de ahí el origen de un dicho muy frecuente entre el pueblo. ¿Sabes cuál es?

La caja que mostramos, de 1,5 cm. de altura y 3 cm. de diámetro, presenta en la tapa un compás sobre una escuadra, simbología masónica que hace referencia al grado de “maestro” , el tercero de la jerarquía tras los de “aprendiz” y “compañero”.

La escuadra representa la norma, la referencia, lo que está ahí, lo que es previo a la creación. El compás, por el contrario, representa la sabiduría del espíritu, la creación, la creatividad que se puede permitir el que ya conoce normas y reglas.

La escuadra es por ello mismo, la herramienta que permite poner derecho, conforme a la regla los errores del profano, entendiendo por profano, en terminología masónica, el que no pertenece a la masonería.

Así, en el primer grado, sobre el altar de los juramentos que se encuentra a los pies del Venerable Maestro que preside la ceremonia de admisión, la escuadra es colocada sobre el compás, la norma sobre la creación. En el segundo grado, el de compañero, escuadra y compás están entrelazados, pues aunque el iniciado aún no puede desprenderse de la norma, puede empezar a ejercitarse en la creatividad. Mientras que en el tercer grado, el de maestro, el compás ya aparece sobre la escuadra, signo de la perfecta y total maestría que permite utilizar el compás en todos los grados de abertura, la creación más allá de la norma.

En el centro, entre el compás y la escuadra, figuran las iniciales F&U, abreviaturas masónicas que significan Fuerza y Unión.

Esta bonita e interesante pieza fue donada al Museo por la Asociación Limbo Cultura.

Un museo más visual

Alumnos grabando

Desde el día 9 de enero hasta el próximo 8 de marzo, Julia Ferrera García, José Ángel Milán Rodríguez, Miguel Ángel Vallecillo Ferrera y Juan Carlos González Vázquez,  alumnos de la especialidad «Promoción Turística Local e Información al Visitante» de la Escuela Profesional FormaOlivenza, realizan sus prácticas en el Consorcio Museo Etnográfico Extremeño González Santana con el fin de ampliar su formación y adquirir mayor experiencia.

Además de llevar a cabo visitas guiadas, otra  de sus labores  es la grabación de vídeos de cada sala del museo con el objetivo de dar a conocer muchas de las piezas que en él se pueden contemplar, y que recuerdan la vida de un pueblo a través de lo que cada una transmite. Desde nuestra web les informamos de que durante los próximos días, los vídeos se irán subiendo progresivamente a nuestro blog y redes sociales.

 

 

 

Alojamos la muestra «Segunda vida: reciclaje creativo», de Juan Gamino

El viernes 25 de enero de 2019 a las 19,00 h. tuvo lugar, en la Sala de Usos Múltiples del Museo Etnográfico Extremeño González Santana, de Olivenza,  el acto inaugural de la exposición Segunda vida, reciclaje creativo, del artista pacense Juan Gamino.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 24 de febrero, consta de esculturas elaboradas a partir de materiales reciclados, que guardan relación con los contenidos del Museo.

Juan Gamino

Juan Gamino, que  ya expuso parte de su obra durante los meses de octubre y noviembre de 2018 en el edificio Badajoz siglo XXI bajo el patrocinio de Fundación CB, destaca en aquella y en esta ocasión  sus orígenes autodidactas, que le otorgan una especial libertad creativa mediante la utilización de diversas técnicas (forja clásica, collage, lija, soldadura, talla a cincel, esculpido en piedra, ensamblajes…), mezclando materiales clásicos como el hierro, la piedra, la madera con otros no tan ortodoxos como troncos de árbol, puertas, ventanas, objetos de labranza … hallados a veces casualmente, a los que dota de una nueva plasticidad: todo vale par conseguir la idea buscada.

El artista pretende, a través de esta exposición, acercar su obra a  la ciudad de Olivenza y a sus gentes, a las que se siente muy unido por ascendentes familiares y por haber desempeñado en la localidad su labor profesional como profesor y entrenador de Educación Física durante algunos años.

En palabras de Antonio Méndez, artista multidisciplinar y miembro fundador del grupo artístico Sociedad Psicogeográfica de Salamanca, sus esculturas son increíblemente originales y referenciales al mismo tiempo, muestran su amor por la historia del arte y sus artistas.

Una muñeca Mariquita Pérez , Pieza del Mes de enero 2019

En palabras de Cesar Antonio Molina, Ministro de Cultura 2007-2009, “Hasta mediados del s. XX el papel de la mujer en la sociedad occidental era el de ama de casa, esposa y madre, guardiana del hogar y de las tradiciones. Los juguetes “de niña” le enseñaban a asumir esos roles”. 

En este ambiente aparece Mariquita Pérez y el fenómeno sociológico al que dio lugar.

Es considerada la muñeca más famosa de las décadas de los años 40 y 50. Era el lujo de la posguerra civil española, al alcance de muy pocas familias, ya que mientras una muñeca “pepona”, que era lo más común de la época, se adquiría por 5 ptas., el modelo más económico de la Mariquita Pérez costaba cerca de 100 ptas. Hay que tener en cuenta que al principio  de los años cuarenta, el alquiler de un piso rondaba las 250 ptas.

Las primeras Mariquita Pérez se fabricaron en Onil (Alicante), en 1940, en el taller de Bernabé Molina. Eran de cartón piedra, con ojos fijos de cristal, boca cerrada y peluca natural. Su primer vestido,  a rayas rojas y blancas, conocido como “Mi delantal”, supuso la imagen corporativa de la empresa.

Se fabricó durante más de treinta y cinco años entre 1940 y 1976. A lo largo de este tiempo se modificó varias veces, según la evolución de los materiales y los cambios en la estética y moda infantil del momento.

Su ajuar fue creciendo y pronto se dio a conocer a su familia y amigos. Parte de su éxito se lo debe a su extenso guardarropa, así como a la gran cantidad de complementos que la acompañaban. Mariquita llegó a tener su propia tienda en Madrid e incluso se escribieron cuentos en los que la muñeca era la protagonista y se hablaba de ella en todos los programas de radio.

Su creadora fue Leonor Coelho de Portugal, una dama de la alta burguesía que, en los años de la Guerra Civil vivía en San Sebastián. Según se cuenta, viendo a su hija jugar en la playa con una muñeca, se le ocurrió que podría crear una parecida a la niña y vestirlas iguales, de ahí que se la conozca como “la muñeca que viste como una niña”. De hecho, en una casa de tres pisos en la Calle Núñez de Balboa de Madrid, se instaló un taller y una tienda de trajes de niña, para que fueran vestidas igual que sus muñecas.

La que exponemos en el Museo pertenece a la tercera época (1943-1953) cuyo fabricante fue José Florido. Es de cartón piedra, pelo natural con bucletón, cejas de aerógrafo, ojos durmientes de cristal de color azul, pestañas inferiores pintadas a trazos, superiores naturales,  boca entreabierta con dientes superiores y lagrimales y orificios nasales señalados con un puntito rojo. El vestido y los zapatos que lleva son originales.

Ha sido donada el pasado mes de julio por Rosa Píriz Ruiz, junto con una colección de vestidos y dos pares de sandalias confeccionados por ella misma.

Recientemente han sido restaurados sus ojos y el pelo en el taller de Teresa Martín, coleccionista y restauradora de muñecas antiguas de Sevilla.