El Color de la Vida volvió de la mano de Special-Art y Kim Soler

Del 18 de marzo al 4 de julio de 2021, se pudo visitar en la Sala de Actividades Alternativas del Museo Etnográfico Extremeño “González Santana”, la exposición El Color de la Vida, encuadrada dentro del proyecto de arteterapia homónimo iniciado por Kim Soler en el centro Juan Candil de Arcos de la Frontera en 2013 y que, posteriormente, dio lugar a la Asociación Special-Art.

Esta exposición, la quinta de este artista en el Museo, mostró una veintena de retratos de un profundo realismo, a través de los cuales nos llevó a conocer los rostros de los habitantes de Bananí.

Además de las obras pictóricas, se exhibieron muebles antiguos restaurados por Kim, en los que ha dejado su impronta y talento artístico.

El Color de la Vida,   ha tenido carácter solidario y, tanto pinturas como mobiliario, estuvieron a la venta; lo recaudado se enviará a Bananí, a través de la Asociación Amafestival . El objetivo es construir, en este poblado de la República de Mali (África), un Centro de Salud y una Casa de Maternidad, además de poner en marcha otro proyecto paralelo de favorecimiento de la eliminación de prácticas rituales de escisión genital femenina.

Kim Soler en su taller

Kim Soler (1951), ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Palma de Mallorca, que abandona poco después por su incapacidad para someterse a sistemas académicos de enseñanza, por tal motivo se puede afirmar que es autodidacta, aunque nunca ha negado la gran influencia que sobre él ejercieron artistas como Viola, Cuixart y Candelaria.

En palabras de Antoni Lledó, “Su amplio curriculum incluye más de 200 exposiciones y muestras alrededor de Europa y América y constatan, entre otras cosas, la inquietud del artista y la aceptación y reconocimiento internacional de su obra”.

Óliver Sáenz Vialle expuso sus dibujos en «Feedback»

Desde el viernes 25 de octubre de 2019 hasta el 6 de enero de 2020, se pudo visitar, en la sala de Actividades Alternativas del Museo Etnográfico Extremeño González Santana de Olivenza, la exposición titulada Feedback. 

Óliver Sáenz Vialle (1965), autodidacta, de origen francés y extremeño de adopción, reúne, bajo el título de Feedback, cerca de una veintena de retratos en blanco y negro, siendo la gran mayoría retratos de músicos contemporáneos.

Óliver Sáenz Vialle

En esta exposición queda patente la fascinación que el autor siente por las miradas, ese reflejo del alma y del corazón, esa ventana para la comunicación y el feedback, así como su pasión por la música.

Realizados tanto a lápiz como a carboncillo, por separado o mixtas, en un estilo realista con aspiraciones al hiperrealismo, cada retrato es moldeado por el carácter perfeccionista del artista que no escatimará en el empleo de todas las horas necesarias para culminar cada obra.

Sobre la base -siempre presente a lo largo de todo el proceso de creación- de una atenta observación de las fotografías originales de las que parte el autor, un primer paso del proceso consistirá en conseguir que sea fidedigno a la fuente original, escudriñando entre las sombras, -a veces adivinando lo que esconden-, intentando definir cada línea con la intensidad adecuada y tratar cada textura y detalle con la luz adecuada y necesaria para realzar los volúmenes.

El siguiente paso consistirá en potenciar al máximo posible tanto la expresividad como la mirada, tratando de insuflarle vida de manera que la imagen pase a ser casi tridimensional.

Para ello, el artista contextualiza al retratado, documentándose sobre su vida, sus ideas, su carácter, tratando  de imbuirse de él, al objeto de que su mirada sea el reflejo de lo que incluso pueda estar pensando en ese momento. Esto será una pieza fundamental a la hora de darle su sello personal a cada trabajo.

Por último, y no menos importante, el artista prestará  asimismo especial atención al entorno original, al llamado fondo, transportando al observador a otra época.

Así, en cada obra, el alma brota del papel.