Archivo octubre 2017

Un carro fúnebre, Pieza del Mes de noviembre 2017

En un servicio funerario siempre hubo que contar con un carro fúnebre que transportase el cuerpo desde la iglesia hasta el cementerio.

En Olivenza, el privilegio de realizar los entierros, desde principios del XVI, correspondió a la Cofradía de la Santa Casa de Misericordia.

Al construirse el Campo Santo actual, el 8 de enero de 1851, se redacta un reglamento, que consta de seis capítulos, firmado por Ayuntamiento, representantes de las dos parroquias de la localidad y proveedor de la Misericordia. En el primero de ellos se encomienda a los hermanos de la Santa Casa la preparación y arreglo de un carro mortuorio para conducir los cadáveres hasta el cementerio; en el quinto, se alude al hecho de ser esta Hermandad la encargada de elegir el coveiro (enterrador). El resto de capítulos nos ayuda a conocer el orden de los entierros, arriendo de nichos y vigilancia del cementerio.

Los entierros podían ser de tres tipos: en los de primera, acompañaban al carro mortuorio, un mínimo de tres sacerdotes, vestidos con dalmática, estola y pluvial negro. Por delante el sacristán y dos monaguillos con ciriales a cada lado de la cruz y otros dos que portaban naveta con incienso y el acetre con hisopo; solía agregarse el sochantre, encargado de entonar cantos para el momento. El carro que nos ocupa iba tirado por un caballo negro enjaezado del mismo color. En Olivenza, los hermanos de la Misericordia solían cubrir el ataúd con una bandera morada, de finales del siglo XVII que, durante este mes, puede verse en la exposición Temos cá, temos lá ubicada en el pasillo de la planta alta. Para los de segunda, los sacerdotes se vestían con dalmática más simple que en los entierros anteriores, le acompañaban monaguillos y sacristán. No llevaban naveta con incienso, pero si el acetre. El carro iba tirado por un caballo negro que no iba enjaezado. En los de tercera, el sacerdote se vestía con capa negra, e iba escoltado por el sacristán y un monaguillo. La carroza era tirada por un caballo sin decoración alguna. Los entierros de pobres de solemnidad sólo se acompañaban de un sacerdote.

La estructura de nuestro carro funerario está realizada en madera, reconociéndose dos ruedas pequeñas delante y otras dos más grandes detrás. Las delanteras se unen por un eje móvil y soportan el pescante donde iba el carrocero; del mismo material son las de la parte trasera, donde sus listones soportaban la caja mortuoria. Posee un sistema de amortiguadores de ballestas de hierro. En la parte trasera del carro se reconoce un rodillo de madera que permitía mover, con mayor facilidad, hacia adelante o hacia atrás el ataúd.

Fue donado por el Ayuntamiento de Olivenza.

‘Temos cá, ‘temos lá invitó a reflexionar sobre la muerte a través de un variado programa de actividades

El ciclo de actividades comprendió varias acciones culturales a celebrar durante el mes de noviembre

Con la inauguración de la exposición homónima el pasado martes 31 de octubre en el Museo Etnográfico Extremeño González Santana, dió  comienzo el ciclo de actividades Temos cá, ‘temos láun proyecto de la asociación Limbo Cultura de Olivenza, concebido como un acercamiento a la muerte, a través de varias acciones, contempladas dentro de sus objetivos estatutarios de investigación y promoción del patrimonio, con el patrocinio de FUNEVEL, TANATORIO DE OLIVENZA.

Octavilla publicitaria Funeraria ‘Santa Rita’ (1943)

‘Temos cá, ‘temos lá, (estamos aquí, estamos allí en el portugués de Olivenza), es una expresión coloquial muy común entre las personas mayores de la localidad, que simboliza la aceptación natural de la muerte, al usarse a modo de despedida al dar un pésame. Tratando de desdramatizar este tema, aún considerado tabú en la sociedad actual, se ha pretendido presentar el adiós a la vida desde varias vertientes (histórica, etnográfica, litúrgica, científica, artística…), con el apoyo de textos del psicólogo José Serrano Serrano, el historiador Luis Alonso Rubio Muñoz, el sacerdote Francisco J. Romero Galván, el director del Museo Etnográfico de Olivenza, el médico forense Guillermo Fernández Vara y la tristemente desaparecida Rita Asensio Rodríguez, indagando al mismo tiempo en algunas peculiaridades en torno al mundo funerario y dando a conocer tradiciones ya olvidadas, especialmente las de carácter local, dotándolas, además, de perspectiva de género gracias a la contribución de la Oficina de Igualdad de la Mancomunidad Integral de la Comarca de Olivenza.

La exposición propuso un recorrido por costumbres y honras fúnebres a través de una serie de objetos, reproducciones de obras de arte y documentos. Se mostraron piezas e imágenes relacionadas con los ritos católicos funerarios, recordatorios de defunción, fotografías post-mortem, instrumental forense, indumentaria y complementos relacionados con el luto, y algunas curiosidades vinculadas a la celebración de las exequias.

 

Antiguo depósito de cadáveres de Olivenza

El programa continuará con una ruta temática sobre oliventinos y oliventinas ilustres ya desaparecidos por calles y monumentos de Olivenza, conducida por el historiador Miguel Ángel Vallecillo Teodoro el jueves 2 de noviembre, la conferencia La muerte en Olivenza a través de los testamentos, impartida por la investigadora María Victoria Berjano Díaz el viernes 3 y la proyección del documental Luto (2011), de la realizadora oliventina Mila Rodríguez el sábado 4.

Fotografía post-mortem

Limbo Cultura quiere hacer constar su agradecimiento a FUNEVEL Tanatorio de Olivenza por su patrocinio así como al Museo Etnográfico Extremeño González Santana, Museo Julio Romero de Torres de Córdoba, Parroquia de Olivenza, Fundación Hospital, Sociedad Cultural La Filarmónica, Santa Casa de Misericordia, Cofradía del Descendimiento, Fundación CB y otras entidades y particulares por su colaboración.

Daniel Darío Hinchado presenta su exposición “Quebranto”

El viernes 29 de septiembre ha tenido lugar el acto inaugural de la exposición Quebranto, de D. Darío. en el que se dieron cita autoridades, amigos y admiradores del artista.

Daniel Darío Hinchado Cantero nace el 8 de julio de 1979. Crece al amparo de los cuadros de su madre, Remedios Cantero Farré, y su abuela, Ana Farré Navarro, también pintoras, entre cuyos trabajos y el característico olor de los óleos, lienzos y material de bellas artes, despertó una curiosidad latente desde pequeño.

Templario

Adquiriendo la costumbre de no abandonar el dibujo, experimentar y progresar desde temprana edad, se mantuvo en constante autoaprendizaje, hasta que en el año 2013 tiene la oportunidad de compartir un espacio creativo con su compañero David Chamizo Alcántara. Desde entonces su producción aumenta.

Tiene el corazón dividido entre el arte clásico, la luz de Sorolla, los cielos de Turner, los ojos titilantes de Rembrandt, la espontaneidad de los impresionistas… y el arte de los setenta y ochenta.

Multidisciplinar, trabaja con óleo, acrílico, lápiz, carboncillo, pastel, acuarela, sanguina, tinta o técnicas mixtas. Ha ampliado su campo artístico al mundo de la ilustración e impartido cursos de iniciación al dibujo y la pintura para todas las edades.

 Ha participado en diversas exposiciones conjuntas celebradas tanto en su ciudad natal (ediciones 2009-2016 del Salón de Otoño de Pintores Oliventinos en el  Museo Etnográfico Extremeño González Santana, Palacio de Arteaga y Liceo de Artesanos) como en Badajoz (Café La Galería, 2014).

Compone Quebranto una colección de 33 obras de diversos tamaños abarcando varias técnicas y soportes, acuarelas, óleos, tinta china y técnicas mixtas, sobre soportes como lienzos, madera, papel, azulejo, e incluso incursiones en el mundo digital.

La muestra explora iconografía y arquetipos arcaicos arraigados en la tradición desde tiempos prerromanos. Quebranto, es según la cultura popular, el estado más grave del alunamiento, circunstancia ocurrida cuando alguien es afectado por la luna.

La exposición permanecerá abierta al público hasta el domingo 5 de noviembre de 2017.

Una muestra de la Sala de Meteoritos y de la exposición ‘Fósiles, Meteoritos y Cráteres de Impacto viaja al Centro de Recursos Educativos de la ONCE, en Madrid.

Reproducción meteorito caído en Olivenza

En las instalaciones del CRE (Centro de Recursos Educativos de la ONCE), situado en Avda. Doctor García Tapies, 210 de Madrid, se ha inaugurado este 17 de octubre,  una interesante exposición de meteoritos titulada CON-TACTO, propiedad de D. José Javier Soto Cortés, en colaboración con la editorial Kinnamon, que se encuentra, actualmente, en depósito en el Museo Etnográfico Extremeño González Santana, de Olivenza (Badajoz).

El objetivo es poner en contacto a personas con deficiencia visual total o parcial con el apasionante mundo de los meteoritos y material directamente relacionados con ellos. Así podrán tocar una réplica del meteorito que impactó en 1924 en Olivenza, un fragmento original del conocido como Campo de Cielo, caído en Argentina, diferentes tipos de tectitas, etc.

Durante la exposición, y posterior charla, los asistentes podrán disfrutar de las explicaciones de don Jesús Martínez Frías, doctor en Ciencias Geológicas, jefe del Grupo de Investigación del CSIC de Meteoritos y Geociencias Planetarias en el Instituto de Geociencias (IGEO), fundador y director de la Red Española de Planetología y Astrobiología(REDESPA), y don Francisco García-Talavera Casañas, antiguo director del Museo de las Ciencias Naturales del Cabildo de Tenerife y autor del libro Meteoritos del Sáhara y cráteres de impacto en Mauritania.

Desde el Museo Etnográfico de Olivenza, en colaboración con la familia Soto Pérez-Cortés y editorial Kinnamon, seguimos trabajando por difundir la cultura y hacerla accesible.

El artesano Luis Navarro impartió un Taller de corcho a l@s Residentes de Caser

Como continuación del Proyecto Reminiscencia, impulsado por CASER Residencial Olivenza con la colaboración de nuestro Museo, se han escogido fondos museográficos relacionados con el oficio de corchero, para trabajar con los residentes durante el mes de septiembre de 2017.

Residentes de CASER con Luis Navarro.

La reminiscencia es una técnica que permite recordar pensando o relatando hechos, actos o vivencias del pasado a través de un estímulo sensorial (visual, auditivo, táctil, gustativo, olfativo).

Favorece la integridad de los recuerdos vividos con lo inmediato, con el presente que se está viviendo y refuerza la identidad. Las personas que sufren demencia tienen una pérdida total de la memoria inmediata o de trabajo y el poder recordar elementos y hechos de su biografía aumenta su autoestima. Al mismo tiempo, fomenta la sociabilidad aumentando la comunicación grupal.

Una residente contemplando un objeto de corcho.

Siguiendo con la mecánica habitual del proyecto y de acuerdo con su coordinadora, la terapeuta Serafina Martín Cruz, se han escogido en esta ocasión diversos objetos fabricados con corcho como especieros, tarteras, escudillas, taburetes, etc., estimulando los recuerdos lejanos de los residentes y buscando además, la participación de los trabajadores y familiares.

El 27 de septiembre, para finalizar, el  maestro del corcho Luis Navarro, natural de Higuera de Vargas, impartió un taller en el que explicó el oficio y fabricó un taburete o asiento con este material.

Un torno de alfarero, Pieza del Mes de octubre 2017

La alfarería o arte de hacer vasijas u otros objetos de barro cocido es un oficio que data de muy antiguo en nuestra localidad, de hecho, desde el s. XV se tienen noticias de la Rua dos Oleiros, actualmente calle Díaz Brito, donde ejercía su labor este gremio.

Tradicionalmente, la profesión y el taller se transmitían de padre a hijos, fabricando todo tipo de vasijas, aunque predominaban los cántaros, vasijas, con asas, grandes tinajas para conservar el vino, aceite, aceitunas y agua, jarrones, platos, vasos, jarras…. Siempre, al lado del taller, se encontraba el horno donde se cocían las piezas, que eran vendidas en el mismo lugar de fabricación o en puestos que se montaban en la actual Plaza de la Constitución o en los paseos.

Todas las piezas cerámicas pasan por varias fases durante su elaboración: preparación del barro, modelado, secado, primera cocción u horneado (alfarería tradicional) y cocciones de aplicación de técnicas cerámicas.

Entre las técnicas de modelado figuran cuatro categorías básicas: modelado a mano, modelado a torno y modelado al vacío (con molde).

Dentro del modelado a torno, exhibimos este mes un ejemplar donado por los hermanos Bermejo Pérez, de Salvatierra de los Barros, en julio de este año.

Se trata de un torno tradicional de pie, compuesto de un disco de hierro unido, por un eje, a una rueda de madera dispuesta en la parte inferior. EL movimiento dado con el pie a la rueda inferior se transmite al disco superior donde se sitúa la pella o masa de barro. Ésta deberá estar bien centrada en el disco y necesita de cien revoluciones por minuto para comenzar a “ascender” y adquirir la forma que desee el alfarero. Es necesario tener, siempre, las manos húmedas para mantener la plasticidad de la arcilla durante el modelado.

Olivenza fue una destacada zona alfarera debido, entre otras razones, a su producción de apreciados vinos y aceites, para cuyo almacenamiento se precisaban tinajas y vasijas de barro.

En las proximidades de la Charca Grande, cobraron vida todo tipo de vasijas, además de material de construcción como tejas, ladrillos y tuberías.

Entre los alfareros locales destacan Francisco Lemus Rodríguez, más conocido por Panassa, cuyo taller estaba en el barrio de Sta. Engracia, donde firmaba sus obras con un sello identificativo en el que plasmaba su nombre y el de Olivenza, Juan Rodríguez Rodríguez, conocido por Simeón, con su taller en la Rua dos Oleiros, y Antonio Miranda, El Portugués, quien, después de trabajar con los dos anteriores, montó su negocio en la calle Núñez de Balboa.

Acogemos la presentación del cuento infantil ‘Rita y Lúa nos enseñan Olivenza’

Cubierta de la edición en portugués

Lúa, la lechuza y la niña Rita (acuarela de Soledad Aza)

El próximo viernes 6 de octubre, a las 19:00, tendrá lugar en la Sala de Conferencias José María Gaitán Rebollo del Museo Etnográfico Extremeño González Santana, el acto de presentación del cuento Rita y Lúa nos enseñan Olivenza, dirigido a niños y niñas de entre 3 y 8 años, y a los no tan niños dispuestos a dejarse seducir por una historia sencilla y amena.

A través de sus dos protagonistas, la lechuza Lúa y la niña Rita, el cuento nos acerca a la ciudad de Olivenza, ilustrado por las delicadas acuarelas de la artista Soledad Aza Contreras y con textos de los profesores Miguel Ángel Vallecillo Teodoro y Ana Belén Álvaro Martínez, traducidos al portugués por José Jaime Vega González, en un recorrido que abarca geografía, botánica, monumentos y paisaje urbano.

Se han editado 1.000 ejemplares en castellano y otros 1.000 en portugués, apostando por reforzar la enseñanza de este último idioma en nuestras escuelas, en las que la lengua y cultura lusitanas merecen un tratamiento especial.

Editorial Kinnamon e imprenta Tecnigraf  han aunado esfuerzos para contribuir con esta sencilla narración a la divulgación de la historia y patrimonio de Olivenza, con la intención de ser el inicio de una colección de cuentos infantiles

Colaboramos con el programa ‘Respiro Familiar’ de ADMO

Cartel de la actividad ‘Respiro Familiar’

En la mañana del sábado 23 de septiembre, un grupo de niños y niñas de la Asociación para la Donación de Médula Ósea y Cordón Umbilical de Extremadura, acompañados por familiares y monitores, se acercaron a nuestro museo para participar en una visita guiada a la exposición Fósiles, Meteoritos y Cráteres de Impacto, que fue conducida personalmente por el director del Museo, Miguel Ángel Vallecillo Teodoro.

Durante el recorrido, pudieron admirar fósiles de los mares del pasado, como ammonites o trilobites, la reproducción a tamaño natural de una dentadura de Carcharodon Megalodon, un tiburón gigante, gran depredador de los mares del Mioceno, una huella de tiranosaurio y la  reconstrucción de un velociraptor, junto a una selección de meteoritos de la colección Soto Pérez-Cortés.

Los niños y niñas participantes durante la experiencia con las gafas de realidad virtual

Al final de la visita pudieron disfrutar de una experiencia única de realidad virtual con observación de fondos marinos en 360º gracias a la colaboración de  la empresa The Must Of the Sea.

La Asociación para la Donación de Médula Ósea y Cordón Umbilical de Extremadura (ADMO) es una ONG de solidaridad con personas enfermas necesitadas de un trasplante de células madre sanguíneas como único recurso para su curación, nacida en 1996.

Esta actividad, que se complementó con un paseo en barco por el lago de Alqueva, una comida en el Embarcadero y juegos, se enmarca en el programa Respiro Familiar que a su vez es parte del proyecto Luchando junt@s contra la Leucemia, realizado a través del convenio firmado por la asociación con la Fundación CB y que cuenta también con el apoyo de la Dirección General de Familia, Infancia y Políticas Sociales de la Junta de Extremadura.