Archivo noviembre 2015

Una lata de cacao de bellotas Pieza del Mes de diciembre 2015

A pesar de la valoración negativa que en época moderna suscita el uso de las bellotas como alimento, las fuentes clásicas y el registro arqueológico sugieren que en la Península Ibérica tuvieron un papel importante en la dieta de las  comunidades prehistóricas.

Como alimento humano se ha documentado el consumo de bellotas desde hace más de 10.000 años. Hasta la aparición de la agricultura fueron la fuente principal de hidratos de  carbono de los pueblos ibéricos y su presencia en yacimientos arqueológicos es general en todo el territorio. Después de la llegada del cereal, la bellota ha seguido siendo un importante complemento hasta hace muy pocas décadas y en épocas de escasa cosecha ha salvado la vida de muchos seres humanos.

El geógrafo griego Estrabón escribió que los pueblos ibéricos molían las bellotas para fabricar harina con la que elaboraban pan.

Son ricas en glúcidos y lípidos, se han comido con pan, con trigo, asadas como las castañas, cocidas contra la disentería y la diarrea. Su uso habitual en la actualidad es el alimento de cerdos y vacas.

Con tiempo cálido y lluvioso se desarrolla un hongo que infecta a la bellota, transformando los polisacáridos en azúcares simples que componen una sustancia pegajosa (mela), alimento para las abejas con la que elaboran la miel de encina.

Si bien la bellota ha sido utilizada más o menos como alimento por parte del ser humano, fundamentalmente en época de escasez, su utilización como recurso medicinal ha sido escasa.

Es en el s. XVIII, en el tránsito de la Edad Moderna a la Edad Contemporánea, cuando se produce un auge y apogeo de su uso como base medicinal para diferentes dolencias.

Torrefactadas, pulverizadas y mezcladas con cacao se emplean como astringente para combatir las diarreas, gracias a la cantidad de taninos que poseen.

La pieza que exponemos este mes en el Museo es una lata de Cacao de Bellotas, destinada al tratamiento de las diarreas y enteritis de los niños y de los adultos, según indica el envase. Su composición es harina de bellotas diastasadas, 50% de azúcar de caña y 50% de cacao desgrasado. Y la preparación se realiza echando dos o más cucharaditas en una taza de agua caliente, sin hervir, en el desayuno, merienda o postre.

 La incorporación del cacao en polvo refuerza su sabor resultando de esta manera fácilmente digerible.

Ha sido elaborado por el Instituto Latino de Terapéutica, S. A. de Barcelona, con el Dr. D. Manuel M. Balaguer Casa como farmacéutico director. El precio de la lata era de 5,20 pesetas.

La pieza fue donada al Museo por D. Ramón Aranguren, natural de Monroy (Cáceres), en el años 1994.

Destacados historiadores e investigadores disertaron en el Museo sobre la “Oliventia” medieval

Esta sexta edición de Oliventia, degusta el Medievo, sin abandonar su carácter lúdico y gastronómico, se ha querido dotar también de un importante componente cultural con el que contextualizar históricamente las acciones a desarrollar. Destacados historiadores e investigadores han mostrado cómo era aquella Oliventia, en las I Jornadas Transfronterizas sobre el Medievo en Olivenza.

Tres mesas temáticas, una ponencia y una visita guiada a las inscripciones medievales de la Torre del Homenaje oliventina han conformado un programa que se desarrolló el sábado 21 de noviembre en el Museo Etnográfico Extremeño González Santana.

Antonio Piñero Rodríguez y Feliciano Correa Gamero

Antonio Piñero Rodríguez y Feliciano Correa Gamero

El historiador y Cronista Oficial de Jerez de los Caballeros, Feliciano Correa Gamero, fue el encargado de inaugurar las jornadas con la ponencia La singularidad de la Orden del Temple, en la que abordó, a partir de las 11.00 horas, la política de esta orden religioso-militar en Portugal y en Castilla.

A las 12.00 horas dio comienzo la mesa temática sobre patrimonio y arqueología medieval en el entorno de Olivenza, que constó de sendas ponencias sobre La Iglesia de la Magdalena en Olivenza, la Sé de Elvas y la Iglesia de Jesús en Setúbal. Tres iglesias emparentadas y Fortificaciones en la Raya. Estudio arqueológico medieval.

La primera corrió a cargo de Manuel Fortea Luna, arquitecto, doctor en Historia del Arte por la Universidad de Coimbra, profesor en la Universidad de Extremadura y profesor invitado en las universidades de Florencia y Columbia. Óscar Díaz Hernández, licenciado en Historia por la Universidad de Extremadura con Grado Superior en Arqueología por la Universidad de Tarragona, fue el encargado de impartir la ponencia centrada en las fortificaciones rayanas.

Visita a la Torre del Homenaje

Miguel Ángel Vallecillo, Director del Museo, durante la visita a las inscripciones medievales de la Torre del Homenaje

Miguel Ángel Vallecillo, Director del Museo, durante la visita a las inscripciones medievales de la Torre del Homenaje

 El programa vespertino se inició a las 16.30 horas con una visita guiada a las inscripciones medievales de la Torre del Homenaje, realizada por el director del Museo Etnográfico Extremeño González Santana, Miguel Ángel Vallecillo, y miembros de la Plataforma por la defensa del Patrimonio oliventino.

La historia de Olivenza en el Medievo fue el tema central de la segunda mesa temática de la jornada, que arrancará a las 17.30 horas con la ponencia La forja de un pasado. Olivenza y la raya luso-extremeña durante las guerras fronterizas del bajo Medievo, impartida por el historiador cacereño y autor de diversas publicaciones de temática medieval, Carlos J. Rodríguez Casillas.

Museo Etnográfico "González Santana". Olivenza. Extremadura. Medievo em Portugal. Zona da Fronteira

Vera Lúcia Pereira Guella y Carlos Rodríguez y Carlos J. Rodríguez Casillas

Medievo en Portugal. Zona Da Fronteira es el título de la segunda ponencia de la mesa temática sobre la historia medieval oliventina. Las características del medievo portugués fueron detalladas por la historiadora Vera Lúcia Pêreira Guelha, en sustitución de Rui Eduardo Dores Jesuino, diputado en la Comunidade Intermunicipal do Alto Alentejo, diputado en la Assembleia Municipal de Elvas y técnico superior de la Cámara Municipal y director del Archivo Histórico de esta localidad lusa.

La tercera y última mesa temática, con la cultura y tradiciones del Medievo como tema central, comenzó a las 19.00 horas y constó de dos ponencias. La primera de ellas, impartida por el investigador de los procesos inquisitoriales y autor de once libros sobre esta temática, Fermín Mayorga Huertas, llevó por título Los judíos de Olivenza.

Las I Jornadas Transfronterizas sobre el Medievo en Olivenza concluyeron con la ponencia Enfermedad y Farmacia en la Edad Media, a cargo de Cecilio Venegas Fito, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Badajoz, licenciado en Farmacia por la Universidad de Sevilla y en Optometría por la de Granada, estudió Óptica en Barcelona y Ortopedia en Alcalá.

TEXTO: EVA MARÍA NEVADO SÁNCHEZ

HIPERLOCAL HOY OLIVENZA

La Oficina de Igualdad y Violencia de Género impartió en el Museo una charla-coloquio sobre los orígenes de la desigualdad y la violencia machista

Bajo el título Una mirada atrás: legislación discriminatoria y violencia machista, la Oficina de Igualdad y Violencia de Género de la Mancomunidad Comarca de Olivenza ofreció el jueves 19 de noviembre a las 17:30 h. en la Sala de Conferencias  José María Gaitán Rebollo, del Consorcio Museo Etnográfico Extremeño González Santana una charla-coloquio a cargo de la Gestora Cultural Emilia Albuquerque y la Técnica de la Oficina de Igualdad Esther Silva.

Ambas disertaron sobre la situación histórica que han vivido las mujeres durante siglos, su invisibilización en la Historia y la legislación discriminatoria que fomentaba y amparaba la violencia de género.

Museo Etnográfico "González Santana". Olivenza. Extremadura Un momento del debate

Un momento del debate

En la segunda parte, dos mujeres contaron su vivencia personal sobre esta situación de discriminación: Concha Piñana, de la Asociación Sonríe, que vivió en primera persona las situaciones descritas en la primera parte de la actividad, al igual que todas las mujeres nacidas antes de 1975 y Concha Santos, que se incorporó al último reducto legislativo discriminatorio, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

A continuación se proyectará el corto editado por Andrea Núñez Miradas de iguales, tiempos distintos, protagonizado por las oliventinas María Luisa Costa, Vicenta Hurtado, Lorena Vega y Sonia Campañón.

Por último, se abrió un debate en el intervinieron los-as asistentes moderado por Eva María Nevado Sánchez, corresponsal del hiperlocal Hoy Olivenza

La Sala de Conferencias estuvo presidida por dos obras del artista Toni Bustos sobre la violencia machista

Los residentes de CASER Olivenza rememoraron el aliño de las aceitunas a través de un taller

El martes 17 de noviembre y dentro de las actividades del proyecto Reminiscencia, impulsado por CASER Residencial Olivenza , se ha celebrado en el centro un taller de aliñado de aceitunas, con piezas cedidas por nuestro Museo relacionadas con esta labor.

Museo Etnográfico "González Santana". Olivenza. Extremadura. Taller aliño de aceitunas

Machado de aceitunas durante el desarrollo del Taller

Siguiendo las pautas habituales del proyecto y de acuerdo con su coordinadora, la terapeuta Sera Martín Cruz, se han tratado dos tipos de aliño: el de las aceitunas rajadas y el de las machadas. En ambos casos se han trabajado los sentidos del olfato y el tacto a través de la sal, las hierbas aromáticas (laurel, orégano), hortalizas (pimiento rojo) y frutas (naranja) empleadas en ambos procesos, así como el estímulo de las habilidades manuales de las personas participantes, algunas afectadas por demencia, mediante las tareas de machado y rajado de las aceitunas.

Cada residente, además, ha ejercitado la memoria recordando las distintas variantes locales y productos empleados, así como trucos como el del empleo de un huevo cuya posición permitía saber la concentración idónea de sal en el agua.

Como en otras actividades, se ha contado con la participación de los trabajadores del centro y familiares de los residentes

Una unidad móvil de Canal Extremadura Radio se desplazó hasta Caser Residencial para entrevistar a los participantes.

La reminiscencia es una técnica que permite recordar pensando o relatando hechos, actos o vivencias del pasado a través de un estimulo sensorial (visual, auditivo, táctil, gustativo, olfativo).

Favorece la integridad de los recuerdos vividos con lo inmediato, con el presente que se está viviendo y refuerza la identidad. Las personas que sufren demencia tienen una pérdida total de la memoria inmediata o de trabajo y el poder recordar elementos y hechos de su biografía aumenta su autoestima. Al mismo tiempo, fomenta la sociabilidad aumentando la comunicación grupal.

Participantes y colaboradores han mostrado una vez más su satisfacción por el éxito de esta nueva actividad del proyecto en el que CASER y Museo de Olivenza vienen colaborando desde 2013.

El Museo participa en los actos de Oliventia 2015 con la celebración de varias catas

La edición 2015 de Oliventia Degusta el Medievo ha elegido nuestro Museo para la celebración de varias catas

Una cata de especias inauguró el sábado 7 de noviembre el programa de actividades.Historia, usos culinarios, beneficios para la salud y recomendaciones fueron algunos de los conocimientos transmitidos por el experto en cocina de gastroconsulting, Manuel Ballesteros Trejo,.La actividad comenzó con una introducción histórica sobre la importancia y valor que las especias llegaron a tener en el pasado, algo que las hizo incluso objeto de contrabando. A continuación, Ballesteros dio unas nociones sobre los lugares de la lengua en los que se detecta cada sabor, si bien recordó que el sabor realmente se percibe en un 80% por la nariz.

Un momento de la cata de especias

Cata de especias el 7 de noviembre

Una vez diferenciado que las especias son de origen botánico y se presentan en forma de bayas, ramas, flores, raíces,… y que los condimentos son de origen mineral o una mezcla de especias, se pasó a la cata propiamente dicha y realizada en la sala baja de la Torre del Homenaje.

Unos pequeños botes con orificios que contenían las especias fueron pasando de mano en mano para que los y las presentes anotaran en un papel qué aromas y/o especia les evocaban los olores percibidos. De la mano de Ballesteros se fueron después desvelando lo nombres de las especias, entre las que se encontraba la prebella, única de origen español, al tiempo que se conocían su origen, usos culinarios, usos médicos y curiosidades.

Cata de quesos el 17 de noviembre

Cata de quesos el 17 de noviembre

Durante la cata, el experto en cocina fue dando algunos consejos como la compra de las especias enteras y no en polvo, mantenerlas lejos de las fuentes de calor y en un lugar seco, tostarlas antes de cocinar para que desprendan los aceites esenciales o conservar el pimentón siempre en lata para que no le afecte la luz ni la humedad.

El mismo 7 de noviembre por la mañana, y organizada por la Asociación Limbo Cultura, se celebró degustación historiada de infusiones con plantas

Cata de hierbas medicinales

Cata de hierbas medicinales el 7 de noviembre

medicinales, a cargo del profesor jubilado y experto en fitoterapia, José Cárceles, y la historiadora Emilia Alburquerque, Ya por la tarde se llevó a cabo además el show cooking Otoño, medievo y saudade en la Olivenza del recuerdo, a cargo del equipo del proyecto de cultura culinaria Clandestino Slow Food, que ofreció una muestra en vivo de la gastronomía medieval actualizada.

Las actividades gastronómicas del primer fin de semana de Oliventia han concluyeron ese día con el taller de iniciación a la cata de vinos que el enólogo Carlos Cabo Domínguez llevó a cabo también en nuestro Museo.

Ya el sábado 14 de noviembre tuvo lugar la actividad Quesos al borde de la Raya, una cata comentada de quesos extremeños y portugueses a cargo de D. José Luis Martín, maestro quesero, actividad durante la cual se dieron pautas y recomendaciones para conocer mejor los quesos, como el cuidado y la conservación, el corte, la elaboración de tablas, presentación y maridajes y armonías

El Museo acogió la presentación de un libro sobre la figura de San Juan Macías

El viernes 13 de noviembre, en la Sala de Usos Múltiples, del Museo Etnográfico Extremeño González Santana, tuvo la presentación del libro San Juan Macías, publicado por la editorial Kinnamon.

El acto, que contó con numerosa presencia de público, fue presidido por el Alcalde de Olivenza, Manuel J. González Andrade, el Director del Museo Miguel Ángel Vallecillo Teodoro, Fernanda Blasco Mendoza y Francisco González Santana, testigos estos dos últimos del Milagro de del Arroz.

Durante la presentación, el Alcalde tuvo palabras de agradecimiento hacia la labor de Francisco y Fernanda, que ofrecieron de primera mano su testimonio sobre el prodigio. Por su parte, el Director del Museo, Miguel Ángel Vallecillo, puso de relieve la labor social llevada a cabo en Olivenza y aldeas por las religiosas del Instituto Secular Hogar de Nazaret, para las que solicitó al Ayuntamiento el título de Hijas Adoptivas de Olivenza, así como el reconocimiento a Fernanda Blasco de toda una vida dedicada al servicio de los demás.

San Juan Macías fue beatificado en 1975

San Juan Macías fue beatificado en 1975

El libro se compone de trece artículos que nos acercan a la figura de San Juan Macías, su influencia en Perú y España y, cómo no, al Milagro de la multiplicación del arroz, acaecido en Olivenza, el 23 de enero de 1949, hace sesenta y seis años. Dicho milagro fue reconocido públicamente por la Santa Sede y sirvió para canonizar a San Juan Macías en 1975.

El punto de partida de esta publicación hay que buscarlo en el viaje que realiza Antonio Briones Díaz, persona muy vinculada a Olivenza, a Roma para asistir a la beatificación de Juan Pablo II. En una conferencia a la que asiste se alude a que a lo largo de la historia sólo se reconocen los milagros físicos de la multiplicación de los panes y peces, llevado a cabo por Jesucristo, y el de la multiplicación del arroz, ocurrido en Olivenza, tras encomendarse la cocinera del Hogar de Nazaret al beato Juan Macías, ante la falta de viandas para elaborar la comida diaria para los pobres del lugar. Fue entonces cuando se despertó la curiosidad de Antonio quien se pone en contacto con José Javier Soto Ruiz, a la postre coordinador de este trabajo.

Portada del libro San Juan Macías

Portada del libro San Juan Macías

José Javier, ligado a Olivenza desde su infancia, se entrevistó con algunas personas de la villa, quienes habían sido testigos del milagro, recogiendo sus testimonios. Su afán por saber y el deseo de comunicar sus vivencias hicieron que se plantease la posibilidad de dar vida al libro que hoy se presenta, buscando a un grupo de personas que ayudasen a conocer a San Juan Macías, su labor, su influencia en la religiosidad popular, el contexto socio-económico en el que se produce el milagro, un estudio antropológico de éste…

Como dice Francisco La Moneda Díaz, uno de los articulistas, Este libro tiene la frescura de la brisa de una mañana que al abrir la ventana, al saludar al alba, entra a bocanadas que impregnan, que penetran hasta el fondo del alma, en un amanecer de esperanza.

El libro fue presentado también el 26 de noviembre en la ermita del Santo en Ribera del Fresno

 

 

La exposición “La Mujer en la Raya” visitó el Colegio Diocesano Sagrado Corazón de Olivenza

En virtud del acuerdo de colaboración suscrito el pasado mes de septiembre entre el Museo Etnográfico Extremeño González Santana y el Colegio Diocesano Sagrado Corazón de Olivenza en el marco del desarrollo del Proyecto Europeo Erasmus Plus GOAL (Growning Outdoour Activities Learning=Creciendo y aprendiendo con el turismo rural y el sector primario), y atendiendo al compromiso de fomentar el intercambio de actividades, se trasladó a las instalaciones del centro la exposición La Mujer en la Raya Hispano-Portuguesa, producida por el Museo y abierta al público entre los meses de julio y septiembre de 2015.

Museo Etnográfico "González Santana". Olivenza. Extremadura.  La Mujer en la Raya

Una de las secciones de la exposición

Esta muestra de carácter itinerante, que sale por primera vez del Museo,  pretende ser un estímulo para la visibilización de la labor silenciosa de las mujeres a lo largo de la frontera entre España y Portugal. Se articula en cinco secciones introducidas por paneles explicativos y complementadas con fotografías y piezas del Museo relacionadas con cada área temática

En el apartado producción de alimentos  se muestra cómo en la sociedad prehistórica, más igualitaria que la actual, las mujeres cazaban, pescaban, cultivaban, recolectaban, molían el grano, y organizaban actividades diarias de limpieza, alimentación y cuidado de individuos pequeños, mayores o enfermos al tiempo que enseñaban a sus hijos los valores del grupo y estrategias para sobrevivir, siendo un pilar básico en el proceso de socialización.

La confección y cuidado de la ropa, otro tradicional quehacer femenino, se ilustra con instrumentos de corte y confección (tijeras, agujas, alfileteros), de lavandería, de planchado, de encaje de bolillos y de bordados, actividades que si se hacían para fuera, suponían un complemento a la economía doméstica.En elaboración de alimentos se analiza cómo, además de su presencia ancestral en la cocina, las mujeres de la Raya han desempeñado simultáneamente otras labores productivas como ordeñar vacas, ovejas o cabras, empleando su leche para hacer quesos, para consumo propio o para su venta. Es indiscutible su protagonismo en la matanza del cerdo, sección en la que se rescatan algunas adivinhas (adivinanzas), así como en otros oficios populares como el de churrera.

Las profesiones liberales relacionadas con la mujer, como las de telefonista, niñera, dependienta, enfermera, maestra o encargada de fonda o pensión, ejercida por solteras o viudas, fueron apareciendo tímidamente desde entre finales del siglo XIX y a lo largo del XX.

En otras labores se destaca la presencia femenina en el contrabando, la alfarería o la sanación. Se rescatan en este apartado algunas técnicas para evitar el alunamiento y quebranto.

La muestra. que se complementó con una visita al Museo de profesores participantes en el proyecto procedentes de Eslovenia, Turquía y Bulgaria, permaneció abierta en la Sala de Reuniones del Colegio del 10 al 17 de noviembre de 2015.

UNA FOTOGRAFÍA POST MORTEM, PIEZA DEL MES DE NOVIEMBRE 2015

En 1839, poco después de que naciera la fotografía en París, en plena época victoriana, retratar muertos se convirtió en una de las prácticas más populares en varios países del mundo.

Este tipo de imágenes fueron de las más habituales desde mediados del s. XIX hasta los años 80 del s. XX. Fotografiar a los muertos era una parte más del rito funerario.

Hoy en día nuestra imagen está sobreexpuesta. Todo el mundo tiene una cámara de fotos o un móvil o dispositivo que permite captar imágenes en cualquier lugar y momento, y subirlas a una red social en tiempo real, pero en aquella época hacerse un retrato estaba sólo al alcance de unos pocos. Lo normal era que no hubiera otras representaciones del difunto antes de morir por lo que se realizaban in extremis para incluirlo en el álbum familiar, como un culto a la memoria.

En el caso de los adultos, además podía cumplir otra función: demostrar el fallecimiento. Como un documento notarial por temas de herencia o para demostrar los gastos del sepelio, sobre todo si los herederos estaban disgregados.

Si el difunto era un niño o una persona muy joven se pretendía contar con un recuerdo de su existencia. La familia preparaba una escenografía casera más o menos elaborada en función de sus recursos, más blanca y dulcificada que la de los mayores. Se intentaba incluso divinizar el momento reproduciendo a los pequeños aparentemente dormidos (tumbados sobre una cuna, cama o cochecito), simulando una ascensión a los cielos (recostados y rodeados de flores, imágenes religiosas y crucifijos) o como niños altares dentro de sus ataúdes.

Una fotografía de este tipo es la que se muestra este mes en el Museo. Se trata de un niño de corta edad, aparentemente adormecido, recostado sobre un coche de mimbre y rodeado de flores. Fue donada al Museo por D. Francisco González Santana en el año 1991.

Durante esta época, las personas que se encargaban de realizar este tipo de fotografías fueron muy cotizadas. Era todo un arte en pleno s. XIX y muy común leer en los diarios de mayor circulación anuncios que decían: “Se retratan cadáveres a domicilio a precios acomodados…” o “artista fotogénico” recién llegado de París, que se encarga de “retratar a los difuntos como cuadros al óleo”.

Como dice Virginia de la Cruz, autora del libro “El retrato y la muerte: La tradición de la fotografía post mortem en España”, nuestros antepasados tenían una relación más natural con la muerte que nosotros. Las personas fallecían en su casa y allí mismo era donde se velaba el cuerpo. Antes la tasa de mortandad era mayor, por lo que frecuentemente se producía una o varias pérdidas en la familia, sobre todo en el caso de los niños, pero en el momento en el que empieza a haber medios para alargar la vida, comenzamos a apartar la muerte de nuestra existencia y a verla como un tabú.