La burguesía oliventina de finales de siglo XIX se componía, principalmente, de los grandes propietarios agrícolas, rentistas y profesiones liberales como médicos, abogados, notarios y procuradores de origen foráneo.
La casa honraba con su apariencia el afán de respetabilidad de sus dueños.

Vestíbulo

El elemento religioso, presente como podrá observarse en toda la vivienda, se concreta en esta sala con dos grabados del Antiguo Testamento en la pared del fondo: Daniel en el foso de los leones y Moisés haciendo brotar el agua de la roca, obras que se pueden apreciar en los paneles de azulejos historiados de la iglesia de la Santa Casa de Misericordia de la localidad. A la izquierda, tríptico con las imágenes de un crucificado, Sagrada Familia y San Luis.El escopetero y algunos detalles nos hablan de una típica pasión señorial, la caza.

Vestibulo

Sala de Estar

Baluarte femenino por excelencia, lugar de reunión de amistades y visitas, reina en ella un ambiente de intimidad presidido por los severos retratos familiares y dulcificado por los recuerdos de las fotografías más recientes.

La sala de estar era también el lugar en el que las más jóvenes mostraban sus habilidades al piano, al tiempo que sus madres y tías ponderaban las virtudes de algún remedio para el reúma o criticaban el relajamiento general de las costumbres.

 Sala de estar

Despacho

En él se llevaba a cabo la administración de las fincas y negocios. La presencia del mobiliario nos habla de un espacio exclusivamente masculino, subrayado por la impecable alineación de diplomas y mapas.
Algunos elementos dan un toque de modernidad al conjunto, como la calculadora, una imprentilla y las máquinas de escribir, entre las que se encuentra un curioso modelo AEG de punzón.

 Despacho

Comedor

Estaba reservado a ocasiones especiales y actos señalados como la cena de Nochebuena, ya que el utilizado a diario era bastante más modesto. Los óleos, de tema religioso, ponen una vez más de manifiesto la sobriedad del marco, alterada sólo por la presencia de cerámica de La Cartuja.

 Comedor

Dormitorio

Destinado a la intimidad conyugal, muestra también un conjunto de muebles de extrema sobriedad, entre los que destaca una curiosa descalzadora con funciones de bidet. Sobre ella, un calentador de camas en el que se introducía carbón.
En el tocador, útiles de aseo como palanganas, tenacillas para el pelo, horquillas, guarda peines etc. Es de destacar la bañera de asiento de zinc pintado
En el escritorio, la señora atendía la contabilidad doméstica, su correspondencia y obras de caridad.

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