Hasta hace relativamente poco tiempo, el pisado de la uva y su transformación en vino fueron actividades corrientes en Olivenza. En esta sala se presenta el proceso, así como algunos de los instrumentos utilizados en su elaboración.
Colgada de la pared derecha, cadena de agrimensor, para medir las viñas.
La uva vendimiada se recogía en grandes cestos de esparto o en angarillas.
A la entrada de la bodega se disponía una romana y un cubo para pesar los racimos y anotar el total de kilos.

Una vez pesados, se vaciaba en la máquina estrujadora-desgranadora, compuesta por dos cilindros acanalados que se acercan o separan según el grosor de los granos. Éstos, junto con el mosto, pasan por los orificios de otro cilindro, separándose del escobajo.
El prensado se llevaba a cabo disponiendo la pasta resultante en la prensa, entre  capachos de esparto.

El mosto sufría una primera fermentación o fermentación tumultuosa, que duraba aproximadamente ocho días, en grandes tinajas. Una vez terminada, se trasegaba a toneles o cubas, donde continuaba el proceso. El trasiego se efectuaba mediante una bomba de doble efecto, con un tubo de entrada o aspirante, y otro de salida o expelente.
Para regular el paso del líquido de las cubas, se empleaba una especie de grifo de madera llamado canilla.

Sobre la estantería de la derecha se muestra algunos útiles de laboratorio, como ebullómetros, acidímetros, alcohómetros, tubo ferrométrico y sulfuroenómetro, pesamostos…, empleados para analizar el grado de alcohol, la acidez volátil y el gas sulfuroso.

Bodega Detalle bodega

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