Archivo octubre 2013

Charla-coloquio de José Mariano Fernández López sobre la mortalidad en la Olivenza del siglo XIX

La charla-coloquio tendrá lugar en la Sala de Actividades Alternativas del Museo

El viernes 25 de octubre a las 19:00 h. tendrá lugar en la Sala de Actividades Alternativas del Museo Etnográfico Extremeño “González Santana” de Olivenza la charla-coloquio Olivenza en el siglo XIX: Pinceladas de su Historia a través de la mortalidad de sus vecinos,  impartida por José Mariano Fernández López

José Mariano, natural de Olivenza, termina los estudios de A.T.S. en 1978, diplomándose en Enfermería en 1983. Obtiene la licenciatura en Filología Española por la UNED en 2001, y la de Enfermagem por la Escola Superior de Saúde del Instituto Politécnico de Portalegre (Portugal). En sus 34 años de vida laboral ha desempeñado las funciones asistencial en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz y docente, durante 25 años, en la Escuela de Enfermería del SES, tristemente desaparecida en septiembre de 2013. Actualmente compagina su trabajo de enfermero con la preparación de su tesis doctoral.

José Mariano Fernandez López en el Patio de Armas del Museo

La conferencia coloquio que hoy nos presenta es, precisamente, fruto de las investigaciones realizadas en el archivo parroquial y en el  de la Santa Casa de Misericordia con objeto de perfilar su tesis. Se darán a conocer las principales causas de defunción, los años más críticos, la procedencia de los fallecidos, las expresiones diagnósticas de la época, las epidemias registradas, algunas curiosidades y la evolución demográfica. Tras la charla se abrirá un debate para la participación del público asistente.

Con esta actividad, el Museo da por concluido su ciclo de conferencias para el año 2013, en el que han participado José María Gaitán Rebollo, con la titulada Ernesto Andrade Silva: la última ejecución pública de Olivenza el 15 de marzo y la ofrecida por Luis Alonso Rubio Muñoz, que trató sobre Ritos y Supersticiones en la Raya de Portugal el 17 de mayo.

II Jornadas Culturales Juan Leyva Palma

La programación de las jornadas se desarrollará entre el sábado 5 y el domingo 6 de octubre de 2013

          Durante los días 5 y 6 de octubre se celebran en nuestra localidad las Jornadas Culturales Juan Leyva Palma. Esta actividad, en la que también se encuadra el II Certamen de Pintura Rápida al Aire Libre del mismo nombre, está organizada por la familia del pintor, el Ayuntamiento de Olivenza y el Consorcio Museo Etnográfico Extremeño “González Santana” y está totalmente abierta al público.

          Juan Leyva Palma (Nador, 1955) artista vinculado a los movimientos de vanguardia que en la década de los 70 irrumpían en el panorama artístico andaluz, estudió Bellas Artes en Sevilla, expuso de forma regular y participó en la feria de arte contemporáneo ARCO de la mano de la galería Rafael Ortiz. Fruto de su actividad su obra está representada en los fondos de distintos museos: Arte Contemporáneo, Arte Abstracto de Cuenca, Biblioteca Nacional, Museo de Bellas Artes de Badajoz. En 1985 se traslada a Mérida, ciudad en la que ha sido profesor de dibujo de la Escuela de Arte y Director de la misma hasta 2004, año en que sufre un infarto que le deja con una incapacidad. Desde 2006 vive en la Residencia Caser de Olivenza y a pesar de su daño puede pintar y disfruta con ello. En 2011 se rindió un homenaje a su trayectoria a través de la exposición “La única salida hacia la libertad”, cuya continuación son estas jornadas y el certamen de pintura que este año alcanzan ya su segunda edición.

La programación de este año es la siguiente:

-SÁBADO 5 DE OCTUBRE:

Albergue Municipal

11,00/13,30 h.: Taller de fotografía de bolsillo a cargo de  a cargo de Inmaculada León Leyva, Pablo Ferrer y Jesús Reyes. Recorrido por la ciudad de Olivenza y proyección final de las imágenes seleccionadas al final de la jornada.

11,00/13,30: Taller de musicoterapia a cargo de la Asociación Cuenta conmigo Olivenza, con Pilar Aranda, Serafina Martín y Mª del Mar Brito

Convento de San Juan de Dios

19:30: Entrega de los Premios del 2º Certamen de Pintura al Aire Libre Juan Leyva Palma, a cargo de Ana María González

20:30: Concierto de piano a cargo de Badí Leyva, hijo del artista

-DOMINGO 6 DE OCTUBRE

Albergue Municipal:

11:30/13:30 Taller de risoterapia, a cargo de Nuria Leyva

Pieza del mes octubre 2013: pistero

          Cuando una persona está encamada, sin posibilidad de incorporarse, surge la preocupación por administrarle los alimentos de manera confortable y efectiva. A finales del s. XVIII comenzó a usarse un utensilio para este fin que se conocía como pistero.

          En 1884, el Diccionario de la Lengua Castellana de la Real Academia Española incluye el término pistero y lo define como: “(De pisto, jugo de aves) m. Vasija, por lo común en forma de jarro pequeño o taza, con un cañoncito que le sirve de pico, y una asa en la parte opuesta, que se usa para dar caldo u otro líquido a los enfermos que no pueden incorporarse para beber”.

          Aunque el pistero es una vasija de tamaño manejable, de considerable profundidad y destinado a contener algún líquido, tiene unos rasgos específicos y peculiares que lo caracterizan. En primer lugar, el tamaño de la abertura por donde se llena. Esta abertura, que en otras vasijas suele estar completa, y se adapta a la forma del círculo que la conforma, en los pisteros está algo cerrada, generalmente una tercera parte del círculo, para que el líquido no se vierta sobre la persona que lo bebe. La segunda característica es el pitorro, de más o menos longitud, que insertándose en el cuerpo del pistero facilita, mediante un fino chorro, el vaciado del contenido.

          Se utilizaba tanto en el ámbito doméstico como en centros sanitarios, ya fueran clínicas, sanatorios, hospitales o asilos. Formaba parte y era del mismo material de la vajilla del centro al que perteneciera. Era frecuente que cada pabellón contara con un solo pistero para todos los enfermos por lo que, una vez utilizado, era lavado y sumergido por la enfermera en una batea con antiséptico, listo para su utilización en el siguiente turno.

          Los materiales empleados en su  fabricación eran el vidrio o la  cerámica vidriada para salvar su porosidad, siendo más frecuente la segunda. En cuanto a la forma, podían ser ovalados, redondos o incluso zoomorfos.