Archivo agosto 2013

Pieza del mes agosto 2013: gramil

          El trabajador de la madera recibe el nombre genérico de carpintero pero son tantas las elaboraciones que se pueden hacer con esta materia prima que necesariamente los oficios dedicados a ella reciben nombres distintos: carpintería monóxila o ejecución de objetos de madera de una sola pieza; aladrería o construcción de arados y otros aperos; carretería o especialidad en construcción de carros; carpintería de ribera o construcción de embarcaciones; tonelería o fabricación de toneles, cubos, etc.; carpintería de taller que engloba la fabricación de objetos de madera  a partir de piezas encajadas o ensambladas entre sí; carpintería de armar o construcción de techos y tejados.

Modo de empleo del gramil

          Son muchas las herramientas que utiliza el carpintero y que se clasifican en herramientas de medida, de corte, de desbaste, de vaciado, de perforación, de percusión, de sujeción y de afilado.

          Durante el mes de agosto vamos a destacar una de las herramientas de medida y trazo: el gramil. Es el instrumento más característico de cuantos emplea el carpintero para trazar y trasladar medidas paralelas entre sí y al borde de la pieza hasta el punto de que muchas veces era de fabricación propia. Básicamente consiste en una tabla rectangular atravesada perpendicularmente por uno o dos listones de madera de sección cuadrada con una punta de acero en su extremo, de modo que al deslizar la tablilla por el canto de una madera, la punta marque una línea sobre la misma. La distancia de esta línea respecto al borde se gradúa moviendo el listón a través de la tabla y fijándolo con una cuña. De este modo se pueden hacer cuantas líneas paralelas se deseen para escopladuras, ensamblajes, colocación de bisagras, o de futuras decoraciones hechas con otros instrumentos.

          Este ejemplar, propiedad del carpintero oliventino Francisco Sousa (Tairoca), fue donado al Museo por su familia en 1991.

Esculturas de Fili Plaza en el Museo

  

Fili muestra en el Museo una selección de esculturas de bulto redondo en pequeño formato

        Fili Plaza Jiménez nace en Alaraz, Salamanca, en 1957. Estudia interiorismo en la Escola dÁrt i Oficis de Barcelona. Posteriormente aprende las técnicas de la cerámica. En 2003 se inicia como diseñadora de joyas.

          Su local, ubicado en calle Provenza 225, de Barcelona, es un pequeño museo donde se pueden admirar  trabajos relacionados con la joyería y escultura, en los que intenta recoger todo tipo se sensaciones y emociones del ser humano: soledad, unión, felicidad…

         

"Juntos". Bronce/hierro. 31 x 13 x 12 cms.

Su sensibilidad como mujer, su constante observación del ser humano y su curiosidad por el mundo de los deseos se une a su gran imaginación, dando vida a obras que son una combinación de formas, texturas y colores, que se plasma en sus joyas, y esculturas de bronce, caracterizadas por su fuerte identidad, donde el espectador puede disfrutar de sus líneas, contornos y gestos.

          El cuerpo humano es el tema esencial de sus esculturas, torsos de hombres y mujeres que muchas veces se aferran entre sí, buscándose, consolándose…

 

          Fili Plaza ha expuesto en España, Holanda, Alemania, Japón, New York, Los Ángeles, París, Bruselas y Miami.

          Desde el Museo Etnográfico González Santana queremos dar las gracias a la autora por permitirnos disfrutar de su obra, así como a todos los que han hecho posible que pueda ser admirada en Olivenza, y muy especialmente, también en este caso, a Manuela Brioa.

          Esta muestra de esculturas puede visitarse en la Planta Alta del Museo desde el 1 de agosto al 15 de septiembre de 2013.

          El álbum con la obra expuesta en el Museo puede consultarse en  nuestro espacio en Facebook.

El artista murciano Pepe Yagües expone una selección de su obra en el Museo

Para Yagües los minotauros son símbolos de aquello que la realidad oculta

          Pepe Yagües nace en 1968 en Molina de Segura (Murcia), ciudad en la que sigue manteniendo su taller. Inicia sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Murcia en 1985, continuándolos, en 1987, en la Facultad de Bellas Artes de Granada. Obtuvo la licenciatura en Técnicas de Grabado y Estampación por la de la Universidad de Valencia en 1992.

          Desarrolla los primeros años de su actividad en el campo del grabado, obteniendo diversos premios. Ha celebrado exposiciones individuales en Murcia, Valencia, Barcelona, Bruselas, Madrid, París, Düsseldorf, Colonia, Nüremberg, Weimar y en varias ciudades de Estados Unidos. En el Guggenheim de Nueva York ha participado, junto a otros artistas, en la exposición El Arte de Curar, con el fin de recaudar fondos para la O.N.G. Médicos del Mundo.

          En 1996 expone Mal de amores, en la Galería Marwan Hoss de París; en 1997, presenta, en la Casa de América de Madrid, grabados relacionados con Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda. Dos años más tarde nos deleita con la edición de Guitarra Abierta, diecisiete grabados relacionados con el mismo número de poemas de García Lorca, además de dar vida al políptico Dédalo del deseo, basado en poemas del escritor argentino Jorge Luis Borges.

          Para Pepe Yagües los minotauros son símbolos de aquello que la sociedad oculta; en ellos conviven magia, lógica, irracionalidad y un erotismo donde se confunden animalidad y humanidad. Son minotauros machos, hembras, saeta, quizá para escapar del dédalo e imitar a Ícaro.

         Son miniaturas que habitan el vientre de Pasífae, esposa de Minos y nieta de Europa. Como dice María Luisa Borrás, “El Minotauro de Pepe Yagües es la antítesis del hombre-toro de la Tragedia Griega y que reinventa Picasso en los años treinta. El Minotauro picassiano se debate entre la ceguera y la muerte en escenas trágicas, mientras que el de Yagüe es amable y tímido, debatiéndose entre la inocencia y la burla”. Sin duda, con sus minotauros nos acerca, en palabras de Josep Palau y Fabre, poeta y biógrafo de Picasso, “ a nuevas aventuras saturadas de sentimientos y sensibilidad del escultor, lleno de imaginación desbordante”. Esta imaginación desbordante se traduce en “ la ironía desbordante, el humor que la España moderna necesita (…)” para, en palabras de Jorge Semprún, “disolver la espesa chatarra del sentimiento trágico de la vida”.

Yagües no cree que “el arte deba ser obligatoriamente serio. Minotauro es una figura inagotable que recorre ágil las composiciones, atrapando, cortejando un cuerpo de mujer.

          Sus materiales preferidos son el hierro, madera y resina, pero también piezas viejas que encuentra por la calle y reconvierte.

          Tras ver esta exposición, nadie puede quedar impasible ante una obra, donde la alegoría y fantasía toman vida, y todo ello, fruto del talento de su autor.

          Desde el Museo Etnográfico Extremeño González Santana queremos dar las gracias a Pepe Yagües por permitirnos disfrutar in situ de su obra, así como a todos los que han hecho posible que pueda ser admirada en Olivenza, especialmente a Manuela Brioa.

          La exposición de Yagües estará abierta al público en la Sala de Usos Múltiples del Museo desde el 1 de agosto al 15 de septiembre. Para ver imágenes de la obra expuesta podéis acceder al álbum en nuestro espacio en Facebook .